La petrolera estatal PDVSA enfrenta dificultades para exportar crudo tras la reciente incautación de un buque por parte de Estados Unidos. Operadores del mercado y fuentes citadas por Reuters indican que más de 11 millones de barriles permanecen varados en distintos petroleros, mientras los compradores presionan para renegociar términos en contratos spot y los descuentos respecto al precio internacional se han ampliado.
La semana pasada, la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó frente a las costas venezolanas al buque Skipper, en lo que se reportó como la primera incautación de un cargamento sancionado de crudo venezolano. Paralelamente, Washington impuso sanciones a seis compañías navieras y a empresas vinculadas, en una medida destinada a reducir los ingresos que llegan al gobierno de Nicolás Maduro, que depende en gran medida de las exportaciones petroleras para financiar subsidios y programas estatales.
Según operadores y fuentes internas, el crudo pesado Merey, cuyo principal destino es China, registró fuertes caídas en su cotización. Los descuentos frente al Brent llegaron a 21 dólares por barril, frente a los 14–15 dólares de la semana anterior. Parte de esa ampliación del diferencial responde al aumento del costo de la llamada “cláusula de guerra”, que exigen los armadores para cubrir riesgos de interceptación, demoras o desvíos por la mayor presencia militar estadounidense en el Caribe.
El mercado chino, principal receptor del petróleo sancionado, muestra señales de saturación, lo que eleva la competencia y debilita la demanda del crudo venezolano. Al mismo tiempo, varios clientes han pedido a PDVSA flexibilizar condiciones comerciales, incluyendo pagos anticipados en moneda digital para autorizar embarques y el reembolso de sobreestadías por retrasos recurrentes. Una fuente de la compañía advirtió que, de no ajustarse las condiciones en este entorno de riesgo creciente, podría producirse una ola de solicitudes de devolución de cargamentos.
La petrolera estatal no respondió a las solicitudes de comentario de Reuters. No obstante, la ministra de Petróleo, Delcy Rodríguez, afirmó en una teleconferencia interna que las medidas recientes de Washington no interrumpirán las operaciones, según comunicó el ministerio y la propia empresa.
Mientras la mayoría de los cargamentos permanece inmovilizada, Chevron sigue siendo la única compañía que exporta crudo venezolano sin retrasos significativos. En cambio, los buques afectados por sanciones navegan en “modo oscuro”, con los transpondedores apagados, como medida para reducir el riesgo de interceptación en su ruta hacia mercados internacionales.
(Con información de Reuters)


