El chef Christian Petersen permanece internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Dr. Ramón Carrillo, en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén. El Ministerio de Salud provincial informó que padece una falla multiorgánica.
En un comunicado, autoridades sanitarias y del hospital indicaron: “El paciente ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Ramón Carrillo derivado desde el Hospital de Junín de los Andes. Su estado actual es reservado, encontrándose con un cuadro de falla multiorgánica que requiere atención médica especializada continua”.
Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) definen la falla multiorgánica —también llamada síndrome de disfunción multiorgánica (SDMO)— como una emergencia médica en la que dos o más sistemas de órganos vitales dejan de funcionar correctamente tras una lesión o enfermedad inicial, como una infección grave (sepsis), un traumatismo o quemaduras, lo que puede desencadenar una respuesta inflamatoria sistémica descontrolada y daño progresivo en varios órganos.
Según los NIH, “es un estado grave y potencialmente mortal que requiere tratamiento inmediato en cuidados intensivos para apoyar los órganos afectados (corazón, pulmones, riñones, hígado, cerebro) y tratar la causa subyacente”.
El diario local Realidad Sanmartinense informó que el episodio ocurrió la semana pasada, durante una excursión para ascender el volcán Lanín, de 3.000 metros, cuando Petersen se descompensó en un tramo de la subida.
El guía de la excursión alertó al guardaparque, que organizó un operativo de rescate para bajar al chef de la montaña; fue trasladado en ambulancia al hospital de Junín de los Andes y luego derivado al nosocomio de San Martín de los Andes.
El SDMO es una de las condiciones más graves en medicina crítica, ya que puede afectar simultáneamente dos o más sistemas orgánicos vitales y suele requerir soporte vital para mantener la función de los órganos comprometidos. La Cleveland Clinic señala que la mayoría de los pacientes que desarrollan SDMO tras un evento agudo necesitan ingreso inmediato en una unidad de cuidados intensivos para monitoreo continuo y asistencia mecánica, porque la condición tiende a ser fatal si no se trata con rapidez.
En fases avanzadas, la disfunción puede involucrar pulmones, corazón, cerebro, riñones, hígado y sangre, incrementando el riesgo de complicaciones graves. La Cleveland Clinic advierte que en estos casos el soporte vital es esencial para sustituir las funciones que los órganos ya no pueden realizar, y que una consecuencia frecuente y grave es la insuficiencia respiratoria, que puede requerir ventilación mecánica, así como la coagulación intravascular diseminada (CID), que provoca hemorragias o formación de coágulos en distintos órganos.
El SDMO, también denominado fallo multiorgánico, suele desencadenarse por infecciones severas, en especial la sepsis, aunque existen otras causas desencadenantes. El tratamiento se centra en controlar la causa inicial y en prevenir un daño adicional a los órganos afectados.
El sistema respiratorio es particularmente vulnerable en el SDMO: la insuficiencia respiratoria se produce cuando los pulmones no pueden oxigenar adecuadamente la sangre ni eliminar dióxido de carbono, lo que puede conducir a hipoxia o hipercapnia. En estos pacientes es común el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), caracterizado por pérdida de la elasticidad pulmonar y dificultades para mantener niveles adecuados de oxígeno en sangre.
El sistema cardiovascular también puede verse afectado, con posibilidad de insuficiencia cardíaca o shock circulatorio por debilitamiento o rigidez del músculo cardíaco. La inflamación generalizada puede provocar vasodilatación y reducción del flujo sanguíneo a los órganos, provocando hipotensión y edema por aumento de la permeabilidad vascular.
En el plano hematológico, el SDMO puede alterar los factores de coagulación y otros componentes sanguíneos, favoreciendo tanto el sangrado como la formación de coágulos. La Cleveland Clinic señala que la CID es la complicación hematológica más grave, al producir hemorragias en la piel, el tracto digestivo o en los sitios de catéteres, así como trombosis en distintos territorios.
El sistema neurológico puede dañarse por la reducción del flujo sanguíneo cerebral, la inflamación y los trastornos de la coagulación, lo que puede causar lesión cerebral y delirium. El fallo neurológico ocurre cuando una lesión en el cerebro o en el sistema nervioso central impide el funcionamiento normal de estas estructuras.
La insuficiencia renal es frecuente en el SDMO: los riñones pierden capacidad para filtrar desechos y eliminar el exceso de líquidos, agravando el estado general del paciente. El fallo hepático, por su parte, afecta funciones vitales como la depuración de toxinas, la destrucción de glóbulos rojos envejecidos y la producción de bilis; la inflamación y la disminución del flujo sanguíneo hepático pueden provocar ictericia y contribuir al fallo de otros órganos.


