El conflicto entre Brad Pitt y Angelina Jolie por la propiedad y la gestión del viñedo Château Miravel, en el sur de Francia, dio un giro relevante después de que un juez ordenara a Jolie entregar correos electrónicos y mensajes privados relacionados con la venta de su participación. La medida, favorable a Pitt según la decisión judicial, podría aportar información sobre las intenciones de Jolie en la operación.
La resolución exige que Angelina Jolie facilite esas comunicaciones en un plazo de 45 días.
Según fuentes cercanas al caso, los correos podrían mostrar que Jolie no fue honesta respecto a sus intenciones al vender su parte. El viñedo, adquirido por la pareja en 2008 y escenario de su boda en 2014, había sido presentado como un proyecto familiar para criar a sus hijos y desarrollar un negocio conjunto.
El litigio se originó con la venta de la participación de Jolie al grupo Stoli en 2021, transacción que Pitt considera ilegal. Pitt sostiene que ambos habían acordado no vender sus participaciones sin consultarse mutuamente; por ello, en febrero de 2022 demandó para anular la venta, pedir una indemnización y reclamar el pago de los costes judiciales.
La batalla legal se intensifica
En octubre del año pasado, Pitt solicitó formalmente que Jolie entregara comunicaciones mantenidas con su gestor empresarial, Terry Bird; con sus publicistas Chloe Dalton y Arminka Helic; y con dos asesores financieros.
El actor señala que esas conversaciones, y en particular las mantenidas con Bird, son esenciales para aclarar los términos de la venta a Stoli. Los documentos judiciales recogen que Jolie admitió que Bird “le ayudó a identificar cuestiones adicionales sobre las que buscar asesoramiento”.
La parte de Pitt sostiene que las reuniones en cuestión consistieron en intercambios de ideas entre personas que no son abogados y, por tanto, no estarían protegidas por el privilegio abogado-cliente, por lo que deben ser accesibles en el proceso de descubrimiento.
Pitt ha insistido en que las comunicaciones de Jolie con Bird sobre los “términos de la venta” son el núcleo de la disputa. Hasta ahora, según Pitt, Jolie solo ha entregado un correo interno que menciona esos términos, lo que considera insuficiente para esclarecer los hechos.
Jolie, por su parte, defiende que no está obligada a entregar esos correos y mensajes al invocar el privilegio legal. Su abogado, Paul Murphy, anunció que recurrirán la decisión y sostuvo que la interpretación del tribunal sobre la ley de privilegio de California es errónea, que la resolución vulnera el derecho de Jolie a un juicio justo y que forma parte de un intento continuado de acoso por parte de Pitt.
El trasfondo de la disputa
La relación entre Pitt y Jolie, iniciada en 2004 durante el rodaje de Sr. y Sra. Smith, ha estado marcada por litigios tras su separación en 2016. Ambos fueron declarados legalmente solteros en 2019 y la disolución final de su matrimonio se produjo en 2024. La venta de la parte de Jolie en Château Miravel ha sido uno de los principales focos de conflicto en los últimos años.
En junio de 2022, Pitt acusó públicamente a Jolie de intentar “causarle daño” al vender su participación a una empresa vinculada al empresario ruso Yuri Shefler. La defensa de Jolie ha señalado que la demanda de Pitt busca acceder a comunicaciones confidenciales y prolongar el litigio en su contra.
La última orden judicial, que obliga a Jolie a entregar mensajes privados, supone un avance significativo en la estrategia de Pitt y podría aportar nueva evidencia en un caso que hasta ahora ha estado rodeado de opacidad respecto a las negociaciones y la gestión del viñedo.


