Japón y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) acordaron este domingo avanzar hacia un nuevo Marco de Asociación Estratégica durante la cumbre semestral del bloque celebrada en Brasil.
Según un comunicado conjunto, ambas partes manifestaron su voluntad de intensificar las conversaciones para una cooperación más estrecha, resaltando relaciones amistosas y un compromiso compartido con una economía de mercado abierta. Señalaron que existe un amplio potencial para profundizar y diversificar los vínculos económicos.
El documento oficial indica que las agendas de trabajo abarcarán temas clave como comercio, inversiones, resiliencia de las cadenas de suministro y transición energética, entre otras áreas de colaboración.
En Foz do Iguaçu, además del acercamiento con Japón, el Mercosur inició negociaciones para un acuerdo de preferencias arancelarias con Vietnam, con el objetivo de reducir aranceles, eliminar barreras y facilitar el comercio transfronterizo.
Al asumir la presidencia temporal del bloque, el gobierno paraguayo fijó como meta acelerar el cierre de acuerdos avanzados —incluidos los que se negocian con Emiratos Árabes Unidos y Canadá— y continuar el diálogo con países como Japón, Reino Unido, Indonesia y Malasia. También prioriza la ampliación del acuerdo de preferencias arancelarias con India.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó durante la cumbre que el Mercosur seguirá buscando nuevos acuerdos comerciales ante la falta de “voluntad política” de la Unión Europea para concluir el tratado pendiente entre ambas regiones.
Según Lula, los líderes europeos solicitaron más tiempo para evaluar medidas adicionales y mencionaron una expectativa de firmar el acuerdo a mediados de enero; sin embargo, afirmó que sin voluntad política no será posible cerrar unas negociaciones que se prolongan desde hace 26 años.
El mandatario recordó que convocó la cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú el 20 de diciembre a pedido de las autoridades europeas, que inicialmente pensaban cerrar el convenio en esa fecha. Subrayó que, además de la histórica reticencia de Francia, surgió un nuevo obstáculo por la posición de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ante presiones del sector agrícola de su país.
Lula dijo que Meloni le transmitió su imposibilidad de respaldar el acuerdo en el contexto actual, aunque confió en que la situación pueda resolverse pronto. Consideró que, si Italia suma su apoyo, Francia no podría impedir sola la firma del tratado, y expresó su esperanza de que el acuerdo se firme lo antes posible en Paraguay.
El presidente brasileño añadió que el Mercosur está dispuesto a firmar y ha aceptado cuotas y mecanismos de salvaguardia propuestos por la UE para productos agropecuarios, pero advirtió que el bloque se reserva el derecho a responder de forma recíproca si fuera necesario.
Lula insistió en la importancia de avanzar en el acuerdo como un respaldo al multilateralismo, aunque reconoció que Europa aún no ha tomado una decisión definitiva.
En un contexto de incertidumbre y del aumento del proteccionismo internacional, el líder brasileño destacó que el Mercosur acelera negociaciones con otros mercados para diversificar sus asociaciones y fortalecer la resiliencia económica.
“Cuando las puertas se cierran en algunos lugares, se abren en otros”, afirmó Lula, y añadió que el bloque buscará alianzas que sean clave para la resiliencia de sus economías.
Entre las prioridades mencionadas figuraron los avances en las negociaciones con Emiratos Árabes Unidos y Canadá, así como el impulso a la ampliación de relaciones comerciales con India y la apertura de preferencias arancelarias con Vietnam.
Lula subrayó el interés de varios países en firmar acuerdos con el Mercosur y expresó su deseo de concretar varios pactos internacionales en los próximos seis meses. Antes de transferir la presidencia temporal del Mercosur a Paraguay para el primer semestre de 2026, dijo esperar un periodo productivo de acuerdos internacionales.
(Con información de EFE)


