El foco mediático volvió a posarse sobre Mauro Icardi y la China Suárez, que llegaron juntos al país en medio de una tensa coyuntura familiar por las fiestas de fin de año. Tras varias semanas en Turquía junto a los tres hijos de la actriz, la pareja regresó a la Argentina luego de que la Justicia autorizara al futbolista a reunirse con sus hijas para Navidad, una decisión que mantuvo en vilo a su entorno y a la prensa.
Su arribo a Buenos Aires fue registrado por los medios: el avión que los trasladaba, junto a los hijos de la actriz y su círculo cercano, aterrizó en Aeroparque alrededor de las 12.30. Al abrirse las puertas de la terminal, un grupo de cronistas intentó obtener declaraciones, especialmente sobre el inminente encuentro con las niñas que Icardi tuvo con Wanda Nara, tema que en los últimos días generó numerosas especulaciones.
Ambos optaron por no hablar con la prensa. Icardi se limitó a trasladar el equipaje hasta la camioneta que los esperaba y la actriz evitó responder preguntas sobre su relación, su actividad profesional y su última ficción. Atenta a la seguridad de sus hijos, Suárez fue además vista abrochando el cinturón de Magnolia en el asiento trasero antes de partir.
El hermetismo contrastó con la expectativa generada por el fallo del juez Carlos Hagopian, que autorizó la reunión de Icardi con sus hijas en territorio argentino y estableció cláusulas estrictas para que el régimen de visitas durante las fiestas transcurra sin conflictos. Según el documento, al que Teleshow accedió en exclusiva, el futbolista tendrá la custodia de las menores desde el 22 de diciembre a las 11 hasta el 27 de diciembre a la misma hora.
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