15 de enero de 2026
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Dueña de local de alta costura imputada por estafa piramidal en Rosario

La ciudad de Rosario atraviesa un escándalo que combina el mundo de la moda con un presunto delito económico. María Alejandro Tedesco, propietaria del local de alta costura “Alesca”, fue imputada junto a su esposo y a otra pareja de colaboradores por presuntamente liderar una estafa piramidal que afectó a cerca de 40 personas. La operatoria, que se desarrollaba desde el comercio en calle Italia al 700, consistía en captar inversores ofreciendo rentabilidades extraordinarias, que iban del 18% al 30% mensual tanto en dólares como en pesos.

Según la investigación a cargo de la fiscal María Teresa Granato, el grupo aprovechó la trayectoria del local y la exhibición de fotografías con personalidades y futbolistas para crear una imagen de solvencia aparente. Tedesco convencía a las víctimas de que los fondos se destinarían a la importación de telas e insumos exclusivos para sus prendas. No obstante, las pruebas presentadas en la causa apuntan a que el dinero no se volcaba a la producción, sino que se empleaba para pagar a inversores anteriores y para gastos personales de los acusados.

Un esquema Ponzi de medio millón de dólares con sellos de lujo

El fraude, que se desmoronó en septiembre de 2024 cuando los pagos se interrumpieron de forma abrupta, alcanzaría aproximadamente los 600.000 dólares y más de 100 millones de pesos. El papel de los colaboradores fue clave en la expansión del esquema: María Juncos, administrativa del local, coordinaba los pagos y la entrega de pagarés, mientras que su marido, el coiffeur Rodrigo Ruggeri, aprovechaba la confianza de sus clientes en la peluquería para recomendar la inversión como una oportunidad segura y rentable.

El esposo de la diseñadora, Jaime Mestre, fue señalado por colaborar en la manipulación del efectivo y en la realización de pagos parciales para sostener la apariencia de cumplimiento. La organización llegó a tal nivel de sofisticación que habilitó una oficina separada, a una cuadra del local principal, para gestionar las finanzas por fuera de la actividad de costura y así no “contaminar” la imagen del salón mientras el esquema se expandía de manera insostenible.

El juez Hernán Postma dictó el procesamiento de los cuatro implicados por el delito de estafa reiterada. A pesar de la magnitud del perjuicio patrimonial y de las 38 víctimas identificadas hasta el momento, los acusados continuarán el proceso judicial en libertad. Para ello, se les impusieron normas estrictas de conducta mientras se reúne más prueba y se evalúa si hay otros damnificados en la región.

El caso de Alesca deja una huella en el ámbito comercial de Rosario y muestra cómo una fachada de prestigio y trayectoria puede ser utilizada para engañar incluso a personas del entorno cercano. Mientras avanza la actuación judicial, las víctimas buscan recuperar sus ahorros, atrapados en un sistema que prometía “el sueño de crear” y terminó en un colapso financiero que puso al descubierto las prácticas de una organización dedicada al engaño sistemático.

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