El agua es un recurso esencial para la vida humana, tanto para el consumo como para la higiene y el refresco. En muchas zonas es un bien escaso y su disponibilidad puede disminuir durante el verano, por lo que resulta importante considerar prácticas para reciclarla y aprovecharla mejor.
En los meses más cálidos el consumo de agua aumenta por la necesidad de hidratación, el uso recreativo y las rutinas de limpieza personal. Por ello, especialistas en sustentabilidad recomiendan adoptar medidas de reutilización en el hogar: no requieren grandes inversiones, sino cambios de hábitos y constancia en su aplicación para evitar el desperdicio y optimizar el suministro.
Autoridades y expertos sugieren planificar y monitorear el uso del agua en el hogar como estrategia preventiva, especialmente en regiones con sequías o cortes frecuentes. También es clave involucrar a todos los miembros de la familia para consolidar una cultura de cuidado ambiental basada en el compromiso colectivo.
Reciclar el agua en casa: prácticas recomendadas para el verano
Reducir la duración de la ducha a unos cinco minutos es una de las medidas más simples y efectivas para ahorrar agua. Además, conviene cerrar la canilla mientras se cepillan los dientes, se afeita o se enjabonan platos, para evitar pérdidas innecesarias.
Revisar regularmente las instalaciones sanitarias y reparar fugas es fundamental, ya que pequeñas pérdidas suman mucho en poco tiempo. El agua empleada para lavar frutas y verduras o la que queda del lavado de ropa puede reutilizarse para regar plantas, limpiar patios o lavar superficies exteriores.
En patios y veredas es más eficiente utilizar baldes o pulverizadores que mangueras abiertas, ya que permiten controlar mejor el caudal y reducen el consumo. Asimismo, optar por electrodomésticos con certificación de eficiencia hídrica contribuye a disminuir la huella de agua en el hogar.
Qué hábitos incorporar para maximizar el ahorro y reducir el consumo
Para profundizar el ahorro, es importante promover comportamientos responsables en toda la familia y explicar el valor del recurso y el impacto de su uso. Elegir productos reutilizables, como botellas o utensilios de limpieza, reduce la demanda asociada a productos desechables e industriales.
Controlar el consumo mediante medidores y revisiones periódicas ayuda a detectar variaciones que indiquen fugas o consumos excesivos. También se recomienda ajustar los riegos automáticos en días de calor, programándolos en las horas de menor evaporación y limitando la frecuencia a lo estrictamente necesario.


