Anthony Joshua derrotó por nocaut a Jake Paul en el sexto asalto en el Kaseya Center de Miami. El golpe provocó una fractura doble en la mandíbula de Paul, que requirió cirugía inmediata. Días después, Logan Paul difundió en su canal de YouTube imágenes inéditas del momento posterior al combate, incluida la conversación entre Joshua y la madre de los hermanos Paul, así como la situación tras la operación, y en las que también lanzaron un desafío a Saúl “Canelo” Álvarez.
Tras el nocaut, Logan Paul subió al ring para felicitar a su hermano: “Eres el cabrón más duro del mundo. Estoy muy orgulloso de ti”. Paul, aún aturdido, dijo que se había cansado, y Logan respondió restando importancia al rival: “Sí, no importa… es Anthony Joshua”.
En las imágenes se aprecia cuándo Jake comienza a percibir la lesión: “Creo que me duelen los dientes. Oh, sí que me duelen”. Su hermano grabó mientras los entrenadores le quitaban los guantes y mostraba la sangre en la boca de Jake.
También se difundió un fragmento del saludo de Joshua a la familia de Paul en su rincón. El británico comentó con calma que en la pelea podían ocurrir dos cosas: perder y levantarse o ser noqueado y volver a intentarlo, y la madre respondió reconociendo la fortaleza del boxeador.
En el material del postcombate, Logan mostró a Jake en una camilla del hospital y comentó que el ambiente era más relajado de lo esperado. Jake, con dificultades para hablar, bromeó pidiendo vodka mientras se recuperaba.
Se publicó la radiografía que confirmó las dos fracturas en la mandíbula de Paul; la imagen también apareció en las redes del propio Jake horas después del combate. En el video, Logan sugirió que Paul podría volver a entrenar en pocas semanas para enfrentarse a Canelo, y Jake replicó que quería pelear con él en ese plazo.
Tras la operación, Jake compartió la imagen del escáner y lanzó un reto a Canelo: “Doble mandíbula rota. Dame a Canelo en 10 días”, mensaje que buscó mantener una postura desafiante pese a la lesión.
El estadounidense informó a sus seguidores que siente “mucho dolor y rigidez” y que deberá seguir una dieta líquida durante siete días. Tras la cirugía declaró que todo salió bien y agradeció el apoyo recibido.
Aunque perdió por nocaut y sufrió la fractura, Paul manifestó su intención de regresar al ring para buscar en el futuro un título mundial, manteniendo su ambición dentro del deporte.
Antes del combate, Jake reconoció la superioridad de Joshua y la dificultad de medir a un peso pesado de su talla. Admitió que, de haber tenido mejor resistencia cardiovascular, podría haber aguantado más, y reconoció la potencia de los golpes del británico.
En lo deportivo, Joshua impuso su fortaleza física y ventaja técnica desde los primeros asaltos. Paul esquivó algunos golpes en los tres primeros rounds, pero el control del británico fue evidente. Hasta el cuarto asalto las estadísticas mostraban catorce golpes efectivos de Joshua frente a diez de Paul.
En el cuarto asalto el árbitro Christopher Young pronunció una frase que se volvió viral al dirigirse a Paul tras una caída: “Los fanáticos no pagaron para ver esta basura”, comentario que alimentó el debate sobre la legitimidad de enfrentamientos entre figuras deportivas y creadores de contenido.
La diferencia de físico quedó en evidencia en el pesaje: Joshua registró 243,4 libras (110,4 kg) y Paul 216,6 libras (98,2 kg). El acuerdo establecía un tope de 245 libras para Joshua, pero la categoría de peso pesado no tiene límite superior. Joshua llegaba con un historial de 29 victorias, 25 por nocaut, mientras que Paul acumulaba trece combates profesionales y una derrota previa.
La disparidad de tamaño y experiencia se reflejó en la dinámica del combate y culminó con el nocaut en el sexto asalto. La publicación de imágenes inéditas también mostró el desconcierto en la esquina de Paul durante la pelea, lo que generó preguntas sobre su actuación y la de su equipo.
En términos económicos, el evento generó ingresos muy elevados, con una bolsa total estimada en 184 millones de dólares entre ambos pugilistas. Según informes citados por SportBible y un análisis de la consultora AceOdds, Paul obtuvo una importante remuneración —mencionada en medios como 140 millones de libras—, mientras que Joshua, con acuerdos por 93 millones de dólares, retendría tras impuestos en EE. UU. y Reino Unido aproximadamente 49,2 millones, según ese cálculo.


