15 de enero de 2026
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Tailandia y Camboya acuerdan alto el fuego inmediato

Los gobiernos de Tailandia y Camboya anunciaron este sábado un alto el fuego inmediato en una declaración conjunta, comprometiéndose a poner fin a semanas de enfrentamientos mortales en su frontera compartida.

El comunicado del Comité General Especial de Fronteras, difundido por la parte camboyana, indica que “ambas partes acuerdan un alto el fuego inmediato tras la firma de esta Declaración Conjunta, con efecto a partir de las 12:00 horas del mediodía (hora local) del 27 de diciembre de 2025”, y que cubre todo tipo de armas, incluidos ataques contra civiles, bienes, infraestructuras civiles y objetivos militares, en todas las zonas.

El jueves pasado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habló por teléfono con el primer ministro de Camboya, Hun Manet, para promover el alto el fuego en medio del repunte de los enfrentamientos armados.

En un comunicado, el Departamento de Estado señaló que Rubio expresó su preocupación por la violencia entre Camboya y Tailandia, resaltó “el deseo de paz del presidente Donald Trump” y subrayó la importancia de implementar plenamente los Acuerdos de Paz de Kuala Lumpur, firmados en octubre con mediación de Washington.

Rubio reiteró la disposición de Estados Unidos para facilitar el diálogo entre Nom Pen y Bangkok, con el objetivo de asegurar la estabilidad en una de las fronteras más delicadas del Sudeste Asiático, región estratégica para las cadenas de suministro y la seguridad regional.

Según balances oficiales y fuentes regionales citadas por agencias internacionales, los choques recientes dejaron al menos 86 muertos, entre soldados y civiles, y más de 900.000 desplazados temporales en comunidades rurales cercanas a la zona limítrofe.

El conflicto tiene raíces históricas vinculadas a disputas de soberanía sobre varios tramos de la frontera de unos 820 kilómetros, definidos originalmente por la cartografía colonial francesa en 1907, cuando Camboya formaba parte de la Indochina francesa; esos mapas siguen generando interpretaciones divergentes más de un siglo después.

Las tensiones se concentran en puntos estratégicos, incluidos lugares próximos a templos y otros enclaves de valor simbólico e histórico, que en el pasado han sido escenario de escaramuzas y enfrentamientos.

En julio pasado, tras varios días de combates intensos que causaron cerca de medio centenar de muertos, el presidente estadounidense Donald Trump intervino como mediador; ambos gobiernos acordaron detener las hostilidades luego de que Washington advirtiera sobre posibles represalias comerciales si la escalada continuaba.

Ese proceso condujo a la firma, en octubre, de los Acuerdos de Paz de Kuala Lumpur, con la presencia de Trump en la capital malasia. Los compromisos incluyen desescalada militar, verificación internacional y un diálogo político sostenido.

A pesar de esos esfuerzos, los enfrentamientos se reanudaron a comienzos de diciembre, lo que puso de manifiesto la fragilidad del pacto y la falta de mecanismos efectivos de supervisión sobre el terreno. Ante ello, Washington intentó reforzar su papel de mediador y promover controles más estrictos para evitar nuevas escaladas en la zona fronteriza.

(Con información de AFP)

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