Dormir bien y conciliar el sueño es un desafío frecuente, especialmente en períodos de estrés o cuando la mente no se relaja. Por eso muchos especialistas señalan que la valeriana puede ser de ayuda para facilitar el inicio del sueño y lograr un descanso más profundo.
El insomnio y la falta de sueño reparador afectan a millones de personas, por lo que la búsqueda de alternativas naturales es habitual. La valeriana es un remedio tradicional valorado por reducir la ansiedad y favorecer el sueño. Usada desde la antigüedad, se considera en la medicina tradicional y en algunas corrientes de medicina integrativa como una opción segura para personas con noches interrumpidas, nerviosismo o dificultad para “apagar” la mente al acostarse.
Se utiliza principalmente en infusión, tintura o extracto; la raíz concentra los compuestos activos que actúan sobre el sistema nervioso, produciendo un efecto relajante suave que ayuda a consolidar ciclos de sueño más continuos y de mejor calidad. No suele provocar somnolencia inmediata, sino que acompaña las rutinas de higiene del sueño y el autocuidado, facilitando el establecimiento de hábitos nocturnos más saludables.
Valeriana: la planta que calma el sistema nervioso y favorece el descanso natural
El efecto de la valeriana se relaciona con compuestos como los valerenoides y el ácido valerénico, que, según estudios y fuentes como el National Center for Complementary and Integrative Health, influyen en neurotransmisores implicados en la relajación. Estos compuestos pueden potenciar la acción del GABA, un mediador que reduce la excitación neuronal y ayuda a preparar el organismo para el sueño.
Históricamente la raíz de valeriana fue empleada en distintas culturas para tratar el insomnio y la inquietud. Actualmente sigue siendo recomendada por especialistas en fitoterapia y medicina integrativa, con la salvedad de respetar las dosis indicadas y evitar su combinación con alcohol u otras sustancias que aumenten la somnolencia.
Cómo preparar la valeriana y sumarla a la rutina para aprovechar su potencial natural
La forma tradicional de consumo es la infusión: una cucharadita de raíz seca por taza de agua hirviendo, dejar reposar de 10 a 15 minutos y beber aproximadamente media hora antes de acostarse. También existen extractos líquidos y cápsulas; en esos casos se deben seguir las indicaciones del fabricante. No se aconseja mezclarla con otras hierbas sedantes sin conocer la respuesta individual y su uso prolongado debe supervisarse por un profesional de la salud.
Incorporar la valeriana a la rutina nocturna requiere constancia. Para mejorar sus resultados conviene combinarla con buenas prácticas de higiene del sueño: apagar las pantallas antes de dormir, mantener horarios regulares, y crear un ambiente con poca luz y sin ruidos. Con uso sostenido durante varios días, muchas personas aprecian una mejora gradual en la calidad del descanso.


