Vincent Chan, un exempleado de una guardería en Londres, fue condenado a 18 años de prisión por múltiples agresiones sexuales contra menores.
El tribunal penal de Wood Green impuso además ocho años de libertad condicional extendida a Vincent Chan, de 45 años, quien se declaró culpable de 56 cargos relacionados con delitos sexuales y la producción de material pornográfico infantil.
La investigación determinó que Chan abusó de al menos cuatro niñas de entre tres y cuatro años mientras trabajaba en la guardería Bright Horizons, en el norte de Londres.
Los abusos ocurrieron durante los horarios de siesta entre 2022 y 2024 y el acusado se grabó cometiendo los hechos. La policía halló en los dispositivos incautados más de un millón de imágenes y videos de contenido sexual infantil, según un comunicado de la Metropolitan Police.
El juez John Dodd calificó la conducta de Chan como “absolutamente malvada, perversa y depravada”. En la audiencia subrayó que las víctimas eran demasiado pequeñas para protegerse o alertar a un adulto y recalcó que la responsabilidad es del acusado.
Chan trabajó durante siete años en Bright Horizons y fue suspendido en 2024 después de que un colega descubriera videos grabados por él en los que se veían menores en situaciones degradantes.
El Ayuntamiento de Camden anunció la apertura de una revisión independiente sobre las prácticas de protección infantil en la guardería y en otros centros de la zona.
Las familias de las víctimas, representadas por el despacho Leigh Day, declararon que “toda familia merece la verdad y todo niño que sufrió debe ver que se haga justicia”.
El caso motivó la activación de una línea telefónica de apoyo gestionada por la NSPCC para víctimas, familiares y profesionales que necesiten asesoría o quieran denunciar riesgos. La Metropolitan Police indicó que todas las víctimas identificadas, o sus tutores, recibieron visitas de agentes especializados y acceso a apoyo psicológico y comunitario.
La diputada por Hampstead y Highgate, Tulip Siddiq, calificó los delitos de Chan como “verdaderamente aborrecibles” y afirmó que la sentencia supone un avance importante para la justicia de las familias afectadas, añadiendo que “la peor pesadilla de cualquier padre es descubrir que su hijo ha sido víctima de abuso”, especialmente en un lugar que debería ser seguro.
La Metropolitan Police precisó que Chan comenzó su carrera en educación en 2006, ocupando diversos cargos en colegios y guarderías del norte de Londres. El examen de los dispositivos incautados permitió reconstruir un historial de delitos de casi dos décadas, que incluye agresiones sexuales, voyeurismo, “upskirting” y la producción de material pornográfico infantil.
(Con información de AFP, BBC y The Guardian)

