La llegada de un tomógrafo al hospital Ramón Carrillo representa una mejora importante en la capacidad asistencial local, con efectos directos en la atención y en la gestión de recursos sanitarios. Hasta ahora muchos estudios por imagen debían derivarse a otros centros, lo que generaba demoras en los diagnósticos, mayores tiempos de espera para los pacientes y costos operativos adicionales por traslados. Con este equipamiento, se prevé una reducción de traslados, una agilización en la obtención de resultados y un uso más eficiente de los recursos del sistema de salud.
El equipo fue recibido por el intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza, junto a la directora del hospital, Jessica Derisio. También se reconoció el acompañamiento institucional del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y del Ministerio de Salud bonaerense, en el marco de iniciativas orientadas a reforzar la infraestructura sanitaria municipal. La acción conjunta entre Municipio y Provincia busca no solo incorporar tecnología, sino articular esfuerzos para potenciar la atención local y garantizar su sostenibilidad.
Además de acortar tiempos de espera, la presencia de un tomógrafo en el hospital implica beneficios clínicos relevantes: permite diagnósticos más rápidos en casos de urgencia como accidentes, eventos cerebrovasculares o enfermedades graves que requieren imagenología avanzada; mejora el manejo de patologías crónicas que necesitan controles periódicos; y facilita el trabajo multidisciplinario entre médicos, radiólogos y personal de emergencia. Esto contribuye a una atención más integral y a la posibilidad de ofrecer más prestaciones sin que el paciente deba desplazarse fuera de su distrito.
Para que el impacto sea sostenido es necesario complementar la instalación con capacitación del personal técnico y médico, protocolos de trabajo, mantenimiento preventivo del equipo y una adecuada gestión de la demanda. También resulta importante la coordinación con otros niveles de atención para optimizar turnos, priorizar urgencias y garantizar la trazabilidad de estudios e informes. Estas medidas ayudan a maximizar la vida útil del equipo y a mejorar la calidad de los servicios brindados.
La iniciativa representa, en términos generales, un avance en la accesibilidad sanitaria local y en la descentralización de prestaciones especializadas. La suma del esfuerzo municipal y provincial apunta a fortalecer la infraestructura del hospital Ramón Carrillo, mejorar la experiencia de los pacientes y reducir los costos asociados a derivaciones externas. En próximos pasos, la continuidad de la inversión en recursos humanos y en el mantenimiento técnico será clave para asegurar que la incorporación del tomógrafo se traduzca en beneficios duraderos para la comunidad.


