Sergio Goycochea sigue siendo una figura entrañable para los aficionados argentinos por su destacada actuación en el Mundial de Italia 1990, especialmente por sus atajadas decisivas en las tandas de penales frente a Yugoslavia e Italia, en cuartos y semifinales, que impulsaron a la selección de Carlos Salvador Bilardo hasta la final en el estadio Olímpico de Roma. Aunque el equipo perdió ante Alemania, Goycochea se ganó la admiración popular tras ingresar por el lesionado Nery Pumpido y protagonizar intervenciones memorables. A más de 35 años de aquel torneo, el exarquero reveló ahora una anécdota inédita ocurrida en la previa.
En el programa DSPORTS Verano: camino al Mundial, conducido por él y Sol Rivas, durante una charla con el comediante Roberto Moldavsky, Goycochea recordó la visita del plantel albiceleste al Muro de los Lamentos en Israel en mayo de 1990, una práctica que formaba parte de las cábalas habituales del equipo. Explicó que la costumbre venía de tiempos anteriores al Mundial de 1986, cuando la selección solía jugar allí y sus integrantes visitaban el lugar sagrado como rito antes de los torneos.
El exarquero, de 62 años, contó además el pedido que dejó escrito en el Muro: “Es muy fuerte lo que me pasó después con respecto al papelito. Yo puse: ‘por favor, quiero jugar, aunque sea, un partido del Mundial’”. Señaló que aquello fue a fines de mayo, antes de la Copa del Mundo, y que nunca lo había contado públicamente: quería sentir, aunque fuera una vez, la experiencia de jugar en el Mundial.
Goycochea estuvo en el banco en el debut con derrota 1-0 ante Camerún y entró a los 11 minutos del segundo partido —con triunfo 2-0 frente a la Unión Soviética— reemplazando a Pumpido. Desde entonces se consolidó en el arco: en cuartos detuvo dos penales contra Yugoslavia y en semifinales, en el San Paolo de Nápoles, realizó atajadas clave ante Roberto Donadoni y Aldo Serena para eliminar al país anfitrión.
A lo largo de su carrera Goycochea ganó varios títulos, entre ellos dos Copas América con la selección argentina y la Copa Intercontinental 1986 con River Plate ante el Steaua de Bucarest. Bajo la dirección de Alfio Basile integró el equipo en la etapa del repechaje al Mundial 1994 contra Australia, aunque en el torneo posterior fue suplente en los cuatro encuentros. Sobre 1994 recordó que intentaron repetir la cábala de la visita a Israel, pero problemas de seguridad impidieron que pudieran viajar.
Moldavsky, que estuvo en Israel cuando la selección realizó esa gira previa a Italia 1990, mostró sorpresa ante la anécdota y rememoró cómo las cábalas estuvieron presentes en episodios exitosos del fútbol argentino: “En el ’86 se ganó y en el ’90 se llegó a la final. Como que ya estábamos todos convencidos de que esa era parte de la historia para tener éxito”, comentó.
Con esta historia, Goycochea aportó una vivencia personal en el programa grabado en Punta del Este, que funciona como antesala del próximo Mundial de selecciones previsto para el año entrante en Estados Unidos, México y Canadá, cuyos 104 partidos se emitirán a través de DirecTV y DGO.


