Mirtha Legrand dedicó el cierre de su programa a leer una carta en la que pidió disculpas públicas a Alejandro Fantino y a su familia por comentarios realizados años atrás durante una emisión polémica en la que estuvo invitada Natacha Jaitt. Con voz firme y consciente del impacto, reconoció el error y asumió la responsabilidad: “Quiero aprovechar este fin de año para pedir disculpas en mi nombre y en el de la producción al señor Alejandro Fantino y su familia…”, y añadió que esperaba que ese gesto contribuyera a dejar atrás el episodio.
El conflicto al que se refirió data de 2018, cuando en ese programa se formularon acusaciones graves que afectaron la reputación de Fantino. Tras aquel episodio, el periodista expresó públicamente su dolor y decepción, defendió su honor en sus espacios mediáticos y pidió que la investigación judicial siguiera su curso. En su momento dijo sentirse desilusionado, ya que consideraba a Mirtha una figura referente.
La disculpa fue leída en vivo y fue interpretada como un intento de reparación simbólica tras años de silencio. Mirtha incluyó en su pedido de perdón no solo a Fantino sino también a su entorno cercano, afectado por la exposición y las consecuencias de esos dichos. El acto fue destacado como un ejemplo de autocrítica tardía por parte de una figura con larga trayectoria en la televisión argentina.


