Rusia lanzó ataques con drones contra la ciudad portuaria de Odesa que dejaron seis personas heridas, entre ellas tres niños, y provocaron daños en edificios residenciales así como en infraestructura logística y energética, informaron autoridades militares ucranianas.
La administración militar regional de Odesa indicó que los ataques alcanzaron zonas residenciales y objetivos relacionados con la logística y la energía. El jefe regional publicó en Telegram que “drones atacaron la infraestructura residencial, logística y energética de nuestra región”. Las explosiones y la caída de escombros afectaron edificios de gran altura en al menos dos sectores de la ciudad, con daños visibles en fachadas y cristales.
Sergiy Lysak, jefe de la administración militar de la ciudad, precisó que resultaron heridos dos niños de ocho y 14 años y un bebé de siete meses. En una publicación posterior indicó que el lactante y los otros dos menores están en estado moderado, mientras que un hombre de 42 años permanece en estado grave. “Hay víctimas, entre ellas niños, a quienes se les brinda toda la asistencia posible”, escribió Lysak.
Según el informe oficial, uno de los edificios alcanzados sufrió incendios en varios apartamentos, lo que requirió la intervención de equipos de emergencia. “Todos los servicios necesarios están funcionando sobre el terreno. Se inspeccionan las casas”, añadió Lysak. Las autoridades regionales también informaron que vehículos civiles resultaron dañados por el fuego.
Oleg Kiper, jefe de la Administración Militar Regional de Odesa, confirmó que los drones impactaron contra infraestructura residencial, logística y energética. Señaló que, como consecuencia de la caída de escombros y de impactos directos, las fachadas y los cristales de varios edificios residenciales de varias plantas quedaron dañados.
Kiper añadió que rescatistas y servicios de emergencia desplegaron operativos en las zonas afectadas y que se está prestando asistencia a los residentes de las viviendas dañadas.
Los ataques en Odesa se produjeron en un contexto de tensión política y diplomática tras acusaciones cruzadas entre Moscú y Kiev. Ucrania negó haber lanzado un presunto ataque con drones contra una de las residencias del presidente ruso Vladimir Putin y acusó a Rusia de difundir falsedades para influir en las conversaciones sobre el fin de la guerra.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, calificó esa versión como una “fabricación completa” y anunció que se reunirá el 6 de enero en Francia con líderes aliados para intentar reactivar los esfuerzos de paz. El Kremlin, por su parte, afirmó que considera el supuesto ataque contra la residencia de Putin en la región de Novgorod como un “acto terrorista” y un “ataque personal contra Putin”, aunque admitió no haber presentado pruebas alegando que, según su versión, todos los drones fueron derribados.
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump dijo el domingo que un acuerdo para poner fin a la invasión rusa de Ucrania está “más cerca que nunca”, aunque reconoció que no hubo avances en el punto crítico relacionado con el territorio tras nuevas conversaciones con los líderes de los países en guerra.
(Con información de AFP)


