Durante 2025 la actividad turística de Argentina registró un déficit internacional similar al observado en 2017. Según el informe de IERAL de la Fundación Mediterránea, en los primeros 11 meses viajaron 11,2 millones de residentes al exterior, mientras que ingresaron 4,8 millones de turistas internacionales, por lo que el saldo neto fue de 6,4 millones de viajeros, coincidente con el desbalance de 2017.
El año tuvo un verano de emisividad récord: la cantidad de argentinos que viajó al exterior aumentó un 80% respecto del verano anterior, mientras que el turismo receptivo se redujo un 25%. El factor común fue un dólar barato, que incentivó los viajes al exterior y debilitó la llegada de visitantes internacionales. El cociente entre turismo emisivo y receptivo fue de 2,3, es decir, por cada turista internacional que visitó el país, 2,3 residentes viajaron al extranjero. El informe describe 2025 como “un año de desbalance récord en décadas (exceptuando años pandémicos en los que el turismo estuvo restringido fuertemente)”.
En términos de divisas, el flujo acompañó ese desbalance. IERAL advierte que el año podría cerrar con una salida por turismo emisivo entre USD 12.000 y 13.000 millones. Restando los ingresos por turismo receptivo, estimados en alrededor de USD 4.500 millones, el saldo de divisas sería deficitario por entre USD 7.000 y 8.500 millones. Estas cifras son provisionales hasta conocerse la cuenta de viajes del cuarto trimestre.
La dinámica afectó al sector hotelero: los registros del INDEC muestran una caída del 3% en pernoctaciones en establecimientos de alojamiento durante 2025, con un mayor impacto en el turismo receptivo.
En las búsquedas en Google, las consultas relacionadas con turismo emisivo se mantuvieron en niveles altos pero dejaron de crecer respecto al año anterior; los últimos registros las ubican por debajo de las de 2024/25, antes del verano récord. Las búsquedas sobre turismo interno fueron más bajas: cayeron 18% en septiembre y octubre respecto al mismo periodo de 2024, aunque en noviembre y diciembre se acercaron a los niveles del año previo. El informe destaca que las búsquedas se intensifican en las últimas semanas del año, un patrón recurrente en la decisión de viajes.
De cara a la temporada alta 2026, IERAL señala que el comportamiento del verano 2025 será un piso para lo que ocurra en 2026. Entre los factores que podrían mejorar la situación figuran el encarecimiento relativo de Brasil, una menor incertidumbre cambiaria tras las elecciones y el posible “efecto Messi”, ya que parte de quienes suelen viajar al exterior podrían destinar presupuesto para ver a la selección en Estados Unidos.
En conectividad, la cantidad de vuelos internacionales en noviembre estuvo 31% por encima de los niveles de 2019 (prepandemia), impulsada por el turismo emisivo, mientras que los vuelos domésticos apenas superaron en 5% los de 2019. Esta diferencia constituye un desafío para el sector local: aumentar la competitividad turística, ampliar la conectividad, atraer más turistas internacionales y sostener o reactivar el empleo en la actividad.
El informe afirma que la recuperación del turismo receptivo depende de una mayor competitividad cambiaria y de la organización de eventos internacionales, factores que, combinados con el intenso flujo emisivo, generan oportunidades para mejorar la conectividad. Para el próximo verano se prevé que los flujos internacionales sigan mostrando un resultado deficitario, aunque se estima que el turismo emisivo será menos intenso que en 2025 y que el receptivo podría continuar recuperándose, reduciendo levemente el déficit.
La visión de Sturzenegger sobre el gasto turístico
El debate sobre la salida de divisas por turismo volvió a la agenda pública. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, defendió el gasto de argentinos en el exterior y su impacto en la economía local. “Los argentinos que gastan dólares en el exterior son héroes de la producción”, afirmó recientemente. Según Sturzenegger, “el gasto en turismo en el exterior es una de las formas más puras de libertad” y eliminar restricciones para viajar y comprar en el exterior fortalece la competencia y dinamiza la economía.


