Regresar a casa después de las vacaciones puede provocar ansiedad en muchas personas. Este malestar, a veces llamado ansiedad al volver a casa, está vinculado a reacciones emocionales ante el reencuentro con lugares, rutinas y relaciones del pasado.
Especialistas de Cleveland Clinic, entre ellos la psicóloga Susan Albers, describen varias estrategias para manejar este malestar y facilitar un retorno más equilibrado desde el punto de vista emocional.
Factores que desencadenan la ansiedad al volver de vacaciones
La ansiedad al regresar tras un viaje no constituye un diagnóstico clínico formal, pero el término refleja el estrés o la incomodidad que pueden surgir al volver al lugar de origen o a la casa de la infancia después de un tiempo fuera.
Según Susan Albers, el choque entre la vida anterior y la actual, junto con los cambios personales y del entorno, puede generar una sensación interna de desconcierto. Las expectativas basadas en recuerdos suelen diferir de la realidad presente, provocando una reinterpretación emocional que puede resultar abrumadora.
Entre los desencadenantes están los recuerdos intensos que emergen al reencontrarse con lugares o personas ligados a vivencias significativas, tanto positivas como negativas. Reanudar antiguas rutinas puede dar sensación de encierro porque limita la expresión de la identidad que la persona desarrolló fuera del entorno familiar.
Los expertos advierten sobre la “regresión de roles”: familiares o amistades tienden a colocar a la persona en papeles antiguos, sin reconocer su evolución, lo que genera una desconexión con su versión actual.
Otros factores comunes son los juicios o preguntas directas sobre la vida personal o profesional, que pueden causar incomodidad o reacciones defensivas, y los conflictos no resueltos, que suelen reactivarse y aumentar la tensión emocional durante la visita.
Este efecto se intensifica cuando hay diferencias pendientes con ciertas personas, lo que agrava la ansiedad asociada al regreso tras las vacaciones.
Estrategias para afrontar el regreso
Para reducir la intensidad de la ansiedad al volver, los especialistas de Cleveland Clinic proponen varias medidas prácticas:
Ajustar expectativas: anticipar que el reencuentro puede no ser perfecto ayuda a evitar decepciones y permite preparar recursos para manejar la incomodidad.Mantener una actitud abierta: recibir el regreso con curiosidad favorece la flexibilidad y la disposición a adaptarse.Identificar factores desencadenantes: reconocer lugares, situaciones o personas que provocan emociones fuertes facilita evitarlos o afrontarlos con estrategias preventivas.Limitar el consumo de alcohol: reducir o evitar el alcohol puede prevenir tensiones añadidas en ambientes potencialmente conflictivos.Reservar tiempo para uno mismo: dedicar momentos de autocuidado —como paseos o actividades placenteras— contribuye al equilibrio emocional y protege la autenticidad personal.Mantener el vínculo con la vida actual: seguir en contacto con amigos o la rutina habitual, aunque sea por mensajes o llamadas, ayuda a sostener la conexión con el presente, algo que Albers considera beneficioso.Explorar y registrar las emociones: escribir pensamientos y sentimientos antes, durante y después del viaje facilita procesar lo vivido y preparar futuras visitas con más consciencia.Centrarse en lo positivo: poner atención en lo valioso del regreso, en lugar de solo en recuerdos negativos, contribuye a una experiencia más equilibrada.Ser auténtico: elaborar afirmaciones personales (“yo soy…”) refuerza la identidad propia y contrarresta la tendencia a ajustarse a una imagen idealizada frente a la familia, promoviendo la autocompasión y la honestidad.
Cuándo buscar ayuda profesional
En algunos casos, la ansiedad relacionada con el regreso aparece antes de viajar y afecta el sueño, el apetito o el desempeño diario. Los especialistas de Cleveland Clinic recomiendan consultar a un terapeuta o a una persona de confianza si el malestar es intenso o provoca agotamiento semanas antes de volver, para abordar la situación y evitar que la ansiedad impida disfrutar la estancia.
Desde la perspectiva de Cleveland Clinic, enfrentar la ansiedad tras las vacaciones puede ser una oportunidad para conocerse mejor y reconocer el propio crecimiento, sin dejar de aprovechar los aspectos positivos del regreso al origen.


