Enero inaugura la temporada 2026 en Fundación Proa y Proa21 con una propuesta que combina arte contemporáneo, reflexión colectiva y actividades abiertas al público.
La muestra inaugural, “El orden imposible del mundo. Arte contemporáneo”, curada por Francisco Lemus, pone en primer plano la inestabilidad de nuestra época mediante una selección de obras de colecciones privadas. La exhibición invita a observar la transformación del arte contemporáneo y a explorar nuevas formas de pensamiento, interacción e imaginación frente a los desafíos actuales.
El programa se extiende a la terraza y a los espacios educativos, e incluye un kit didáctico para niños, recorridos familiares y la posibilidad de contemplar el barrio desde un punto privilegiado. Estas actividades buscan ofrecer distintas maneras de acercarse al museo mediante diversos lenguajes y experiencias.
En el ciclo Artistas+Críticos, Ana María Battistozzi abrirá el sábado 10 a las 17 h con una reflexión sobre las “razones y desafíos de la gran escala”, analizando cómo el arte contemporáneo suscita más preguntas que respuestas y cómo artistas y coleccionistas afrontan los retos de la producción artística actual. A las 19 h, en Proa21, dará inicio Temporada Alta con el estreno de Se vende, una comedia negra de Estudio QP que utiliza el jardín para satirizar el valor del metro cuadrado en Buenos Aires y provocar una reflexión sobre la compraventa de tierras en la ciudad.
La agenda incluye instancias de debate y experimentación: el sábado 17 a las 17 h, Marcos Kramer y Diego Bianchi mantendrán en sala un diálogo sobre espacio, materialidad y curaduría, abordando cómo se decide qué mostrar y cómo se vive la experiencia artística “en tiempo real”. A las 19 h, Se vende ofrecerá una segunda función en la que el público podrá participar de la ficción inmobiliaria del proyecto ficticio Vuelta de Rocha, poniendo en discusión el verdadero valor del suelo urbano.
Las intervenciones dominicales incorporan voces de otros campos creativos. El 18 de enero, Michel Nieva presentará una activación en diálogo con la obra de Adrián Villar Rojas: a partir de un gran banquete escultórico inspirado en el acervo del Museo Metropolitano de Nueva York, construye una escena donde el presente y futuros posibles convergen, proponiendo nuevas lecturas del tiempo y la eternidad.
El programa educativo se refuerza el miércoles 21 con dos clases virtuales del equipo de educación de Proa, que abordarán el uso documental en el arte contemporáneo bajo el eje “Archivos, memorias y ficciones” y tomarán la obra de Legón y Soares como punto de partida para repensar el archivo no solo como registro sino como espacio de disputa simbólica.
El sábado 24, la periodista Alicia de Arteaga ofrecerá su mirada sobre la selección curatorial, conectando el espíritu de bienal con la reunión inédita de obras que propone la exhibición. Más tarde, Estudio QP presentará la última función de Se vende, donde se enfatiza el “juego de promesa y desilusión” en torno a los terrenos urbanos y la transformación constante de la ciudad: “última oportunidad para comprar el lote antes de que en su lugar planten una torre con amenities”, anuncian desde la organización.
El domingo 25, Nicolás Bacal desarrollará una propuesta sonora vinculada al núcleo temático de “El orden imposible del mundo”, en sala 4 y en el auditorio, con una experiencia que afina la escucha y reorganiza, por un momento, la percepción del espacio y del tiempo.
El mes concluye con dos encuentros que profundizan la relación entre materialidad, montaje y experiencia colectiva. El sábado 31, Jimena Ferreiro y Mariana López guiarán un recorrido centrado en la instalación de Bianchi en la sala 4, donde materiales precarios y gestos mínimos reconfiguran la obra y la percepción del público.
El cierre, a las 19 h, estará a cargo de José Guerrero con el estreno de Aire común, una pieza que transforma la terraza en un escenario de radioteatro para experimentar la voz y el aire como espacios compartidos en una suerte de “fogón sonoro”.


