Organizaciones de derechos humanos informan que, desde el inicio de las manifestaciones en varias provincias de Irán por la deteriorada situación económica y la crisis energética, han fallecido al menos 15 personas.
La asociación HRANA ha comunicado que en los primeros siete días de protestas se registraron 15 muertes y 582 detenciones.
Según el grupo, “en los siete últimos días se han registrado protestas en al menos 174 lugares de 60 ciudades de 25 provincias. En este periodo al menos 582 individuos han sido arrestados y al menos 15 manifestantes que protestaban han perdido la vida”.
HRANA señala la presencia de manifestaciones en las calles, huelgas limitadas y protestas estudiantiles en diversas universidades. En respuesta, las fuerzas de seguridad recurrieron a la violencia, aplicaron medidas de control de multitudes, efectuaron detenciones y reforzaron el dispositivo de seguridad en varias ciudades.
La organización kurda Hengaw reporta un número de fallecidos superior, situándolo en 17, y el grupo Iran Human Rights, con sede en Noruega, también confirma que las protestas continuaron este domingo en su octavo día consecutivo.
Las movilizaciones, en su séptimo día consecutivo, tuvieron lugar en ciudades como Teherán, Shiraz, Mashad, Isfahán, Karaj y Malekshahi, entre otras, y se expresaron consignas contra la República Islámica.
Imágenes difundidas por activistas en redes sociales muestran un fuerte despliegue policial y de seguridad, así como el uso de gas lacrimógeno, disparos y detenciones en distintas localidades.
En Malekshahi, en el oeste del país, se produjeron enfrentamientos intensos entre manifestantes y fuerzas antidisturbios que, según la agencia Fars, provocaron la muerte de tres personas.
El medio vinculado a la Guardia Revolucionaria calificó los sucesos en Malekshahi como “disturbios cuasi terroristas” y aseguró que manifestantes armados se enfrentaron a las fuerzas de seguridad.
Los medios oficiales han descrito un clima de desorden atribuido a manifestantes armados o a actores extranjeros. El líder supremo, Ali Jameneí, acusó a esos actores de aprovechar las protestas económicas de los comerciantes y pidió “ponerlos en su sitio”.
Las protestas comenzaron el domingo pasado en Teherán, impulsadas inicialmente por comerciantes y sectores económicos afectados por el deterioro de la economía, el desplome del rial y la elevada inflación.
Con el paso de los días, las movilizaciones adquirieron un carácter más político, con consignas dirigidas contra el liderazgo del país y el sistema de la República Islámica.
Irán atraviesa una grave crisis económica, con una inflación anual superior al 42% y una inflación interanual que en diciembre superó el 52% respecto al mismo mes del año anterior, en un contexto marcado por duras sanciones de Estados Unidos y de la ONU relacionadas con su programa nuclear.
(con información de EP y EFE)


