Las autoridades suizas informaron este domingo que han identificado a las 40 personas que fallecieron en el incendio ocurrido en un bar de Crans-Montana durante las celebraciones de Año Nuevo. La Policía del cantón de Valais precisó que entre las víctimas hay 20 menores de edad.
Según lo difundido, las edades de las víctimas iban de 14 a 39 años. El elevado número de menores fallecidos ha causado conmoción en Suiza y reavivado el debate sobre las condiciones de seguridad en locales nocturnos, especialmente en fechas de gran afluencia.
El listado de nacionalidades refleja el carácter internacional del centro turístico alpino. Entre los fallecidos figuran 21 ciudadanos suizos y nueve franceses, entre ellos una persona con doble nacionalidad franco-suiza y otra con triple nacionalidad francesa, israelí y británica. También se contabilizan seis ciudadanos italianos, uno de ellos con doble nacionalidad italiana y emiratí.
El balance oficial incluye además a una mujer belga, una mujer portuguesa, un hombre rumano y un hombre de nacionalidad turca. Las autoridades señalaron que las identidades fueron confirmadas tras un trabajo coordinado entre los servicios forenses y los consulados extranjeros.
El incendio se declaró en la madrugada del 1 de enero, mientras se celebraba el Año Nuevo y el local estaba con una alta concentración de personas. Los equipos de emergencia acudieron tras recibir múltiples llamadas, pero el fuego y el humo se propagaron con rapidez.
La policía cantonal indicó que la investigación sigue abierta para determinar el origen exacto del siniestro y las circunstancias que aumentaron su letalidad. Por el momento no se han difundido conclusiones sobre posibles responsabilidades ni sobre el cumplimiento de las normas de seguridad del establecimiento.
Crans-Montana es uno de los destinos turísticos más conocidos de los Alpes suizos, frecuentado por residentes y visitantes extranjeros, sobre todo en temporada de invierno. En fechas festivas la afluencia a bares y discotecas se incrementa, lo que eleva los riesgos en caso de incidentes.
En Suiza, la regulación sobre seguridad contra incendios en espacios públicos corresponde a los cantones, con estándares que incluyen límites de aforo, señalización de salidas de emergencia y controles periódicos. Tras tragedias similares en el pasado, las autoridades suelen revisar protocolos y reforzar inspecciones.
El Gobierno cantonal expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y anunció apoyo psicológico para los allegados y para los equipos de emergencia que intervinieron. Varias embajadas emitieron mensajes de pesar y confirmaron asistencia consular a los familiares.
Mientras avanzan las pesquisas, la tragedia de Crans-Montana volvió a poner en primer plano la necesidad de controles estrictos y una gestión del riesgo adecuada para eventos masivos, en un contexto donde la celebración y la movilidad internacional conviven con crecientes exigencias de seguridad pública.
El caso activó además mecanismos de cooperación judicial y administrativa con otros países europeos. Fuentes del cantón de Valais indicaron que se trabaja en coordinación con los ministerios de Asuntos Exteriores de Francia e Italia y con servicios consulares para la repatriación de los cuerpos y la asistencia a familiares que han viajado a Suiza.
En paralelo, asociaciones de prevención de incendios y representantes políticos locales reclamaron una revisión exhaustiva de los protocolos de evacuación y de los sistemas de detección de humo en locales de ocio nocturno de la región alpina.
Aunque las autoridades evitaron anticipar conclusiones, señalaron que los resultados de la investigación serán determinantes para evaluar si las normas vigentes son suficientes ante eventos de alta densidad y si se requieren cambios regulatorios para reducir el riesgo de tragedias similares en el futuro.


