El procedimiento se realizó a primera hora de la mañana, alrededor de las 5:45, durante controles de rutina en la Aduana de Ezeiza. Un pasajero que viajaba solo pasó su equipaje por el escáner: llevaba una valija y una mochila. Tras la revisión por imagen, el personal aduanero detectó irregularidades en uno de los bultos y procedió a un control más exhaustivo.
Para confirmar las sospechas sobre el contenido del equipaje se empleó un reactivo químico específico, que dio resultado positivo para estupefacientes. A continuación se abrió la valija correspondiente y se realizó el conteo y el pesaje de la sustancia encontrada. El pesaje final determinó que se trataba de un total de 17 kilos de marihuana. Según la información disponible, la droga estaba distribuida en dos paquetes dentro de la valija: uno de aproximadamente 13 kilos y otro de alrededor de 4 kilos. La mochila que acompañaba al pasajero no presentaba anomalías y no contenía sustancias prohibidas.
Tras el hallazgo, las autoridades aduaneras detuvieron al hombre en el lugar y lo dejaron a disposición de la Justicia. El caso quedó bajo investigación judicial para establecer el origen y el destino de la droga, así como eventuales vínculos con redes de narcotráfico. Las indagaciones incluirán el análisis de documentación, registros de viaje y posibles vinculaciones con otras personas o envíos que permitan reconstruir la cadena de transporte y distribución.
El procedimiento en Ezeiza ejemplifica los mecanismos de control fronterizo que buscan interceptar el traslado de estupefacientes en puntos de tránsito internacional. La detección se produjo gracias a la combinación de tecnología (escáneres) y protocolos de verificación química que permiten confirmar la presencia de drogas antes de avanzar con las acciones judiciales y administrativas correspondientes. Una vez secuestrada la sustancia, se labran las actas y se remite todo el material probatorio para su peritaje y custodia, mientras que la persona detenida enfrenta el proceso penal que corresponda según la legislación aplicable.
Las autoridades suelen mantener abiertas las investigaciones hasta esclarecer si el pasajero actuó de forma individual o formaba parte de una estructura más amplia de tráfico. En este tipo de causas, además, se evalúan posibles antecedentes del detenido, la procedencia del vuelo o transporte y cualquier otra información que permita determinar responsabilidades y responsabilidades penales. Mientras tanto, la droga permanece secuestrada y a disposición de la Fiscalía que dirige la investigación.


