Días atrás se registró un incendio en una vivienda de la zona de Villa Caraza que motivó un operativo de emergencia tras una denuncia policial. Según fuentes del Comando Patrulla, personal policial se presentó en la intersección de pasaje Ayala y la calle 17 de Octubre tras recibir un aviso que alertaba sobre una persona lesionada en el lugar.
Al llegar al domicilio, se constató que en la vivienda vivían dos hermanos. Ambos debieron ser asistidos por el Servicio de Emergencia Lanús; uno o ambos presentaron un cuadro de ataque de nervios derivado del incidente, por lo que recibieron atención médica en el sitio. No se detalló en los reportes policiales el alcance exacto de las lesiones físicas más allá de la atención por el estado de nerviosismo.
El fuego se propagó con rapidez entre la planta baja y el primer piso, dejando la vivienda totalmente dañada y declarada inhabitable. Las llamas causaron perjuicios materiales de consideración, y los daños fueron descritos como totales, por lo que la casa quedó fuera de condiciones de habitabilidad. Ante la magnitud del siniestro, se desplegó un equipo amplio para controlar las llamas y minimizar riesgos adicionales.
En las tareas de extinción participaron bomberos del cuartel de Lanús, que trabajaron en coordinación con miembros de la estructura local de Defensa Civil. El objetivo del operativo fue principalmente contener el incendio y evitar víctimas o complicaciones vinculadas a la inhalación de humo entre los vecinos de la zona. Las autoridades también actuaron para asegurar el perímetro y prevenir que el siniestro se extendiera a las propiedades contiguas.
Hasta el momento de los primeros informes no se difundieron detalles sobre el origen del incendio ni sobre si se había iniciado una investigación formal para determinar sus causas. Tampoco se informaron medidas de asistencia para los damnificados más allá de la atención sanitaria inicial brindada en el lugar. Dada la gravedad de los daños, es probable que los afectados requieran alojamiento alternativo y gestiones para evaluar la posibilidad de reconstrucción o reparación de la vivienda.
El suceso generó consternación en la comunidad local, que observó el despliegue de los servicios de emergencia y la afluencia de bomberos y personal de Defensa Civil. Las autoridades y los equipos intervinientes trabajaron para controlar la situación y minimizar los riesgos para los residentes cercanos mientras se iniciaban las tareas de remoción y aseguramiento del inmueble afectado.


