15 de enero de 2026
Buenos Aires, 25 C

Apagón en el centro de Lomas afecta comercios

Algunos de los comercios afectados por el corte de luz en Lomas de Zamora.

Monte Grande: miles de vecinos vivieron un corte de luz en la noche del 31

La noche del 31 de diciembre quedó empañada para miles de habitantes de Monte Grande, Ezeiza y Canning debido a un corte de energía que comenzó entre las 21:30 y las 22:00, justo cuando muchas familias se preparaban para la cena de fin de año. La jornada ya había estado marcada por un calor intenso, y la interrupción del suministro volvió a poner de relieve problemas que los residentes denuncian con frecuencia en la zona: cortes recurrentes y baja tensión.

En distintos barrios la duración del apagón fue dispareja: en algunos sectores la energía se restableció en aproximadamente media hora, mientras que en otros la espera se prolongó más, generando incertidumbre y malestar entre la población. Para muchos, una noche que debía ser festiva se transformó en una experiencia de estrés, incomodidad y enojo por la imposibilidad de cocinar, conservar alimentos o mantener la comunicación eléctrica en momentos familiares.

Vecinos del barrio del Cementerio, en Monte Grande, relataron cómo el corte sorprendió a las familias cuando estaban por sentarse a comer. “Justo cuando nos estábamos por sentar a comer se cortó la luz. Pensamos que nos habían arruinado el día”, explicó Marina, quien contó que en su caso el servicio volvió con relativa rapidez, aunque la molestia persiste por la recurrencia de las interrupciones. Según relatos de residentes, la problemática no es aislada: varios indicaron que los cortes son habituales y que la baja tensión también afecta electrodomésticos y la calidad del servicio cotidiano.

Ante la situación, muchos vecinos expresaron su reclamo hacia la empresa distribuidora y solicitaron mayor información y respuestas por parte de las autoridades locales. La falta de comunicación o la escasa explicación sobre las causas y los plazos de restablecimiento alimentaron la bronca en una noche donde las expectativas eran otras.

Aunque algunas viviendas recuperaron la energía con rapidez, el episodio reavivó el debate sobre la infraestructura eléctrica en la zona y la necesidad de medidas que garanticen estabilidad del suministro frente a condiciones climáticas adversas o a picos de demanda. Para los residentes, lo ocurrido el 31 no sólo implicó una molestia temporal, sino la reiteración de un problema que afecta la vida cotidiana y los festejos comunitarios. Se aguarda que las autoridades y la empresa responsable brinden informes y soluciones que reduzcan la frecuencia de estos inconvenientes.

Artículo anterior

Petróleo y acciones suben tras captura de Maduro

Artículo siguiente

Madre dice que quisieron matar a su hija tras ataque de patota en Santa Fe

Continuar leyendo

Últimas noticias