Lo que comenzó como una dinámica de entretenimiento en MasterChef derivó en una confesión pública sobre un episodio mediático del pasado. Durante una charla distendida, Yanina Latorre admitió haber sido cómplice de Wanda Nara en los comienzos de la relación entre Wanda y Mauro Icardi, conocida luego como la “Icardeada”.
En la ronda de preguntas, Wanda negó tener tensión sexual con Maxi López y afirmó no guardar odio hacia Mauro, aunque lo calificó como “poco inteligente”. Ante preguntas directas sobre si veía feliz a Icardi, Wanda respondió negativamente. Yanina, por su parte, dejó entrever un conocimiento profundo del entorno al decir que también conocía la situación.
El momento central llegó cuando Yanina, con gestos de complicidad, afirmó explícitamente haber colaborado en ese vínculo. Wanda confirmó que Yanina había ido varias veces a su casa, y Yanina agregó que incluso la había ayudado económicamente en una ocasión tras un conflicto con Maxi López, cuando debió pagar gastos de farmacia.
La declaración de Yanina reavivó la atención sobre uno de los triángulos más comentados de la farándula argentina, al confirmar una participación directa en los hechos que en su momento generaron gran repercusión mediática.


