Un inusual temporal de nieve interrumpió este miércoles el tráfico aéreo y terrestre en los Países Bajos y Francia, provocando la cancelación de cientos de vuelos y fuertes alteraciones en el transporte ferroviario y por carretera.
En el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, uno de los mayores de Europa, se anularon al menos 700 vuelos por la nieve y el viento. Más de mil viajeros pasaron la noche en la terminal, donde se habilitaron catres y se les ofreció desayuno.
El servicio ferroviario en los Países Bajos también registró perturbaciones, según la empresa pública NS. Además, se reportaron más de 700 kilómetros de atascos en las carreteras, lo que complicó la movilidad interna.
En Francia, la región de París concentró la mayoría de los problemas. Más de 100 vuelos fueron cancelados en los aeropuertos Charles de Gaulle y Orly; de ese total, alrededor de 100 correspondieron a Charles de Gaulle y unos 40 a Orly, indicó el ministro de Transportes Philippe Tabarot, que señaló que esperaba la normalización del servicio durante la tarde.
La empresa RATP, responsable del transporte público en París, suspendió temporalmente el servicio de autobuses por motivos de seguridad y anunció que lo reanudaría cuando las condiciones meteorológicas lo permitieran.
El funcionamiento de trenes y metro se mantuvo en términos generales, aunque se recomendó a la población priorizar el teletrabajo y reducir los desplazamientos no esenciales.
París amaneció cubierta por nieve, un fenómeno que el servicio meteorológico nacional calificó como de “alcance poco común en el clima actual”. La ola de frío hizo que la temperatura media en Francia descendiera a -4 °C, un nivel no registrado desde febrero de 2012.
El impacto del temporal quedó patente en los testimonios locales. La guía turística Valeria Pitchouguina explicó que, aunque el paisaje es extraordinario, resulta complicado guiar a grupos en lugares como Montmartre cuando está nevado.
Especialistas señalan que episodios así son cada vez menos frecuentes debido al calentamiento global. Según Météo-France, la frecuencia y la intensidad de las olas de frío han disminuido en los últimos años por el efecto de las emisiones de gases de efecto invernadero.
La tendencia es similar en los Países Bajos. Peter Siegmund, del Instituto Meteorológico Nacional, indicó que la temperatura ha subido aproximadamente dos grados en las últimas décadas y que los periodos de frío intenso se han reducido notablemente: ahora llueve más en invierno y desde comienzos de siglo solo se ha registrado una ola de frío de este tipo, cuando en el siglo pasado ocurrían con mayor regularidad.
El temporal también afectó a otros países europeos: en Italia provocó cortes de carreteras y el cierre de escuelas, y en Hungría las nevadas alcanzaron espesores de hasta 40 centímetros en algunas zonas, un nivel récord en 14 años.
La intensidad de la tormenta y sus efectos sorprendieron a los residentes de las áreas afectadas, que vivieron situaciones extremas y riesgos en el tránsito debido a las condiciones climáticas inusuales.


