El entrenador Alfredo Grelak se refirió a la derrota de Quilmes ante Atlanta en el último minuto: lamentó haber perdido un punto importante y señaló que el equipo no estuvo fino en las decisiones cuando tuvo el control del balón. Añadió que ninguno de los dos equipos mostró demasiada dinámica y que el partido debía haber terminado 0-0, pero que no pudieron controlar un lateral en los últimos minutos que derivó en el gol de Alejandro Quintana.
Sobre la jugada decisiva explicó que hubo un rechazo de Luciano Recalde, apareció un rebote y la defensa no alcanzó a achicar: el cansancio puede provocar este tipo de fallos en los minutos finales, aunque insistió en que no debe repetirse. Comentó también que el lateral largo al área es una herramienta habitual en el fútbol y reconoció el esfuerzo de Quintana, que complicó la marcación de Ariel Kippes y Recalde.
Por último, destacó aspectos positivos: hubo momentos de concentración y protagonismo en la mayoría de los jugadores. Señaló que deben corregir situaciones que no pueden suceder, pero mostró optimismo sobre el futuro del equipo, concluyó el DT.

