Los equipos negociadores de Ucrania y Estados Unidos continúan en París negociando las garantías de seguridad propuestas por Europa y Washington.
El miércoles se reanudaron las conversaciones, centradas en los puntos más complejos del plan de paz: el futuro de la central nuclear de Zaporiyia, actualmente bajo control ruso, y el estatus de los territorios ocupados en el este del país.
En la cumbre, los líderes de casi 30 países occidentales y delegados de la Unión Europea y la OTAN reafirmaron su compromiso de ofrecer a Ucrania apoyo financiero, armamento, logística y formación militar, condicionado a un alto el fuego verificable.
Según Euro News, el presidente francés Emmanuel Macron, el primer ministro británico Keir Starmer y el presidente ucraniano Volodímir Zelensky firmaron una declaración conjunta que contempla el despliegue de una fuerza multinacional en Ucrania y la creación de centros logísticos protegidos para asegurar el suministro de material bélico y la protección de las fuerzas ucranianas.
Zelensky afirmó que Ucrania ha solicitado respuestas concretas sobre el grado de compromiso de sus aliados en caso de que los ataques rusos se reanuden tras un acuerdo, y subrayó que las garantías deben ser ratificadas por los parlamentos de los países implicados para que sean efectivas.
Kyrylo Budánov, jefe de gabinete de Zelensky, dijo que hay “resultados concretos” en las conversaciones, aunque advirtió que cierta información no puede hacerse pública por el momento.
En las deliberaciones en París participan asesores de Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Polonia y Turquía, además de representantes de la OTAN, la Comisión Europea, el Consejo Europeo y los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner.
En Kiev prevalece la preocupación por posibles concesiones a Rusia. Una encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev muestra que el 74% de la población considera que la administración de Donald Trump perjudica los intereses ucranianos.
El enviado estadounidense Steve Witkoff reconoció que el esfuerzo diplomático actual podría no ser suficiente para lograr la paz, una valoración que Kiev interpreta como apertura a escenarios alternativos que incluyan mayor presión sobre Moscú.
Francia y Reino Unido anunciaron que, tras un eventual cese de hostilidades, sus fuerzas establecerán en Ucrania bases e instalaciones protegidas situadas lejos de la línea de contacto, con apoyo marítimo de Turquía, para evitar una nueva ofensiva rusa.
Zelensky enfatizó: “La paz debe ser digna. Y esto depende de los socios: de si garantizan la verdadera disposición de Rusia para poner fin a la guerra”.
No obstante, la posición de Rusia introduce incertidumbre: el presidente Vladimir Putin ha reiterado su rechazo a la presencia de tropas de la OTAN en Ucrania mientras el conflicto no muestra señales de resolverse.
(Con información de EFE)


