El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, afirmó este miércoles que su país está cumpliendo plenamente las condiciones planteadas en las negociaciones de paz para poner fin a la invasión rusa y advirtió que no aceptará “exigencias adicionales ni excesivas” en ese proceso.
Zelensky pronunció estas palabras en Nicosia, durante el acto de inauguración de la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea que ostenta Chipre en este semestre. Indicó que Kiev está haciendo “todo lo que le corresponde” y espera reciprocidad por parte de sus socios.
El mandatario expresó su deseo de que la guerra concluya durante la presidencia chipriota y señaló que las conversaciones para un posible acuerdo han alcanzado “un nuevo nivel de intensidad”, con una actividad diplomática muy activa.
Subrayó que ese esfuerzo diplomático no se limita a Europa: participan Ucrania, socios europeos, Estados Unidos y países de la llamada “coalición de voluntarios”, que mencionó abarcando desde Canadá y Japón hasta Australia.
Zelensky insistió en que la presión internacional sobre Moscú es el factor decisivo para lograr la paz. Afirmó que “cuando la presión es lo bastante fuerte como para agotar la fuente de la guerra, llega la paz” y que, aunque ese nivel de presión ya existe, debe mantenerse en el tiempo.
En ese marco, atribuyó a la Unión Europea un papel central y responsabilidad clave para mantener sanciones y otras medidas políticas y económicas que, según él, pueden acelerar el final del conflicto iniciado en febrero de 2022.
Además del conflicto armado, Zelensky aprovechó su visita para reforzar el mensaje sobre la integración europea de Ucrania. Destacó el valor simbólico de que Chipre, un país dividido desde 1974, asuma la presidencia del Consejo con un compromiso declarado por una paz duradera en Europa.
El presidente destacó que el peso de un Estado miembro no se mide por su tamaño sino por la igualdad de su voz en las instituciones europeas, y afirmó que Ucrania “también merece” ser parte plena del “hogar europeo común”.
Zelensky expresó la expectativa de que la presidencia chipriota impulse avances concretos en el proceso de adhesión de Ucrania y de Moldavia. Recordó que Ucrania obtuvo estatus de país candidato en 2022, pero que la apertura formal de capítulos de negociación depende de reformas internas y de consensos políticos en el bloque.
Ese mismo día se reunió con la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, con quien coincidió en la necesidad de coordinar estrategias para avanzar de forma paralela hacia la integración europea y abrir simultáneamente los capítulos exigidos por Bruselas.
El discurso en Nicosia buscó articular dos frentes inseparables para Kiev: mantener la presión internacional para forzar un desenlace del conflicto con Rusia y consolidar políticamente a Ucrania dentro de la arquitectura institucional europea, procesos que, según Zelensky, son interdependientes aunque progresen de manera desigual.


