La actividad forma parte de la agenda cultural de verano del distrito y está pensada especialmente para el público infantil. La propuesta consiste en una función de cortometrajes —tanto animados como de ficción— producidos en distintos países de América Latina, entre ellos Argentina, Brasil, México y Bolivia. La selección busca ofrecer a las familias una programación diversa en estilos y temáticas, adecuada para niños y niñas, que combine entretenimiento y contenidos con mensaje.
Los cortos incluidos abordan asuntos variados: desde problemáticas ambientales hasta relatos sobre lazos afectivos y procesos de cambio personal. Al articular temáticas educativas con recursos narrativos propios del cine breve, la jornada pretende acercar a los chicos al lenguaje audiovisual y fomentar la reflexión sobre cuestiones contemporáneas, como el cuidado del planeta, la convivencia con otros seres y la transformación individual o colectiva.
El Parque Carrillo será la sede de la actividad, aprovechando su condición de espacio público para realizar eventos culturales destinados a la comunidad. Como lugar de encuentro, el parque facilita el acceso de las familias y permite que la propuesta se desarrolle en un entorno abierto y comunitario, contribuyendo a la difusión del cine infantil y al fortalecimiento de la oferta cultural local durante la temporada estival.
Entre los títulos anunciados figura la representación argentina: La isla de la basura, dirigida por Carolina Feity. Este corto pone el foco en la problemática ambiental y plantea una mirada orientada al cuidado del planeta, despertando en el público infantil conciencia sobre la gestión de residuos y la relación con el entorno natural. De Brasil se incluyen al menos dos producciones: Pioinc, de Alex Ribondi y Ricardo Makoto, que narra la relación entre un cerdito y un pequeño pájaro, un relato que explora la amistad y la interacción entre especies; y Tsuru, de Pedro Anias, que propone una historia centrada en la transformación, ya sea física o simbólica, y en los procesos de cambio que atraviesan sus personajes.
La programación, al reunir obras de varios países latinoamericanos, ofrece una muestra representativa del cortometraje regional dirigido a públicos infantiles. Además de su valor como entretenimiento, estos films funcionan como herramienta pedagógica, invitando a conversar en familia sobre temas relevantes y a valorar la producción audiovisual local y regional. La actividad refuerza el papel de la cultura en el espacio público y ofrece una alternativa para que niños y niñas conozcan historias y estilos cinematográficos diversos dentro de un marco accesible y cercano.


