Mirtha Legrand abrió la temporada de La Noche de Mirtha (El Trece) desde Mar del Plata con una puesta en escena marcada por el glamour y la elegancia que la caracterizan. En su regreso al ciclo, la conductora presentó un estilo cuidado que incluyó vestuario, maquillaje, peinado y joyas, consolidando su rol como referente de la moda en la televisión argentina.
Para el primer programa del año eligió un conjunto de crepé y mini paillettes color oro, diseñado por Geronimo De la Iglezia, un creador local de Mar del Plata. El atuendo combinó una túnica brillante con motivos geométricos y un pantalón recto en tono nude, una combinación que realzó la silueta y aportó sofisticación al look.
El maquillaje destacó la luminosidad del rostro: sombras doradas y tonos nude en los párpados, delineado preciso, máscara que marcó la mirada y labios en un rosa suave que aportaron frescura. El peinado consistió en un brushing con ondas suaves y volumen, manteniendo el característico rubio platino y un acabado pulido y elegante.
Completaron el conjunto piezas de joyería seleccionadas para la ocasión: aros con piedras claras, un anillo con brillo y una pulsera a juego, elementos que acompañaron el brillo del vestuario y aportaron un toque de distinción. En conjunto, maquillaje, accesorios y vestimenta reforzaron la imagen de Mirtha como un ícono de estilo en la pantalla.
El primer programa del año, emitido el sábado 10 de enero, reunió a cuatro invitados destacados de la música popular argentina y latinoamericana. Entre ellos estuvieron Lucía Galán y Joaquín Galán, el dúo Pimpinela, que por más de cuatro décadas se consolidó con un estilo teatral y letras centradas en el amor, el desamor y los vínculos familiares.
También participaron Soledad y Natalia Pastorutti. Soledad, conocida como “La Sole”, se dio a conocer muy joven en Cosquín y desde entonces ha desarrollado una amplia trayectoria con numerosos discos, colaboraciones con artistas de otros géneros y reconocimientos como premios Gardel y Latin Grammy. Natalia, además de acompañarla en el escenario, forjó una carrera propia como compositora, cantante y productora, acercando el folklore a nuevas audiencias.
Durante la emisión, los invitados compartieron anécdotas de giras internacionales, recuerdos de sus inicios y episodios familiares que marcaron sus carreras. Pimpinela habló sobre el impacto de sus duetos y cómo sus letras reflejan conflictos y emociones universales; las Pastorutti relataron la experiencia de la música en familia y el recorrido que las llevó a convertirse en referentes populares.
La noche incluyó presentaciones musicales en vivo que emocionaron tanto al público como a la propia Mirtha. La mesa funcionó como un homenaje a la tradición, la familia y la pasión por la música, mostrando cómo la trayectoria de los invitados sigue resonando y acompañando a generaciones de espectadores.


