15 de enero de 2026
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Pastilla detecta cuándo se ingiere

LUNES, 12 de enero de 2026 (HealthDay News) — Investigadores han desarrollado una nueva tecnología que permite confirmar si una persona ha ingerido una pastilla, mediante una señal emitida desde el interior del estómago.

Se trata de una cápsula que incorpora un sistema capaz de enviar una señal de radio cuando se activa tras la ingestión.

Los científicos señalan que la píldora experimental podría emplearse para supervisar a pacientes cuya adherencia al tratamiento es crítica, como receptores de trasplantes que toman inmunosupresores, personas con infecciones graves como VIH o tuberculosis, o quienes requieren tratamientos prolongados.

“El objetivo es asegurarse de que esto ayude a las personas a recibir la terapia que necesitan para maximizar su salud”, dijo el investigador senior Dr. Giovanni Traverso, profesor asociado de ingeniería mecánica en el MIT y gastroenterólogo en el Brigham and Women’s Hospital de Boston.

“Queremos priorizar medicamentos que, cuando hay falta de adherencia, puedan tener un efecto realmente perjudicial para el individuo”, añadió Traverso.

Las cápsulas contienen una antena de radiofrecuencia biodegradable diseñada para activarse tras la ingestión.

La antena, fabricada con una mezcla de zinc y celulosa, se enrolla y se coloca junto al fármaco dentro de la cápsula, explican los investigadores.

“Elegimos estos materiales reconociendo sus perfiles de seguridad muy favorables y también su compatibilidad medioambiental”, afirmó Traverso.

Cuando la cápsula se ingiere, su recubrimiento se disuelve y libera tanto el medicamento como la antena; en conjunto con un pequeño chip de radio, la antena transmite una señal que confirma la ingestión.

Según los investigadores, la transmisión ocurre en los 10 minutos posteriores a la toma; la antena se degrada y sus componentes son absorbidos por el organismo.

El chip de radio, de aproximadamente 400 por 400 micrómetros, no es biodegradable y debería atravesar el tracto digestivo hasta su eliminación natural, indican los autores.

Para comparar tamaños, un cabello humano mide alrededor de 70 micrómetros de ancho y un grano de arena fina unos 90 micrómetros, según la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.

“Los componentes están diseñados para descomponerse durante días utilizando materiales con perfiles de seguridad bien establecidos, como el zinc y la celulosa, que ya se utilizan ampliamente en medicina”, explicó el investigador principal Mehmet Girayhan Say, científico del MIT.

“Nuestro objetivo es evitar una acumulación a largo plazo permitiendo una confirmación fiable de que se ha tomado una pastilla, y la seguridad a largo plazo seguirá evaluándose a medida que la tecnología avance hacia un uso clínico”, añadió Say.

En estudios con animales, la señal de radio generada en el estómago pudo ser detectada por un receptor externo a una distancia de hasta dos pies.

Los investigadores plantean que en humanos los pacientes portarían un dispositivo que reciba la señal y la transmita a su equipo sanitario para registrar la toma del medicamento.

También podrían beneficiarse pacientes con stents que necesitan anticoagulación o personas con trastornos mentales que dificultan la toma puntual de fármacos, según los autores.

El equipo advierte, no obstante, que se requiere trabajo adicional para perfeccionar el sistema antes de su uso clínico generalizado.

Un informe sobre esta tecnología fue publicado el 8 de enero en la revista Nature Communications.

Más información

La Asociación Americana del Corazón ofrece recursos sobre la importancia de la adherencia a la medicación.

FUENTE: MIT, comunicado de prensa, 8 de enero de 2025

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