El Club Atlético Rosario Central inició la venta de las luminarias históricas del estadio Gigante de Arroyito tras sustituirlas por un sistema de iluminación LED. Los aficionados y socios pueden adquirir estas piezas con un certificado que acredita su autenticidad.
Las luminarias, retiradas durante las obras de modernización, estarán a la venta desde el miércoles 14 de enero de 2026 en la tienda oficial del estadio. Para favorecer el acceso, habrá un límite de compra de dos unidades por persona y el precio fijado es de $100.000 por unidad. La venta se realizará exclusivamente de forma presencial en la tienda del Gigante de Arroyito.
El club resaltó el valor simbólico de las luces, señalando que fueron testigo de momentos importantes del estadio y del club, incluyendo eventos históricos y multitudinarios apoyos de la hinchada.
El plan de modernización del Gigante de Arroyito incorpora la tecnología LED y una ampliación general de las instalaciones. Está prevista la construcción de una nueva bandeja con 3.600 butacas, nuevas escaleras y un lobby, además de un estacionamiento para 400 vehículos y espacios de ocio. También se proyectan cincuenta palcos con capacidad para grupos de entre diez y quince personas, cuya explotación será concesionada por cinco años.
El presidente del club, Gonzalo Belloso, afirmó que las obras responden a la demanda creciente de los socios por mejores servicios y por ocupar más lugares en la cancha, y describió el momento como una etapa de crecimiento para la institución.
Sobre la financiación, Belloso aseguró que Rosario Central se mantiene autosuficiente y descartó aportes externos de empresas, negando las versiones que apuntaban a financiamiento o participación de terceros.
Los recursos obtenidos por la venta de luminarias y otras iniciativas se destinarán a la construcción de la nueva bandeja y a diversas mejoras del estadio.
El Gigante de Arroyito ya había experimentado varias reformas en los últimos años. A fines de 2024 la capacidad se elevó a 46.955 espectadores. Entre los trabajos realizados se bajó el nivel del campo de juego cerca de 80 centímetros y se tapó el foso perimetral.
Además, se agregaron nueve escalones a una tribuna preexistente para ampliar el aforo, se reubicaron los bancos de suplentes de la platea Cordiviola a la platea Río y se modificó la salida de los vestuarios: ahora los jugadores ingresan al campo por la mitad de la cancha en lugar de por una de las esquinas.


