17 de enero de 2026
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Mesa política se reactiva para discutir reforma laboral y coordinación con gobernadores

Tras el receso vacacional quincenal, los integrantes de la mesa política que acompaña al presidente Javier Milei se preparan para su primera reunión del año, que se celebrará este viernes a las 10 en la Casa Rosada. El eje del encuentro será definir medidas para sumar apoyos a la reforma laboral que se tratará en las sesiones extraordinarias del Congreso durante febrero.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recibirá en sus oficinas de planta baja al asesor presidencial Santiago Caputo; al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; a la jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich; a los ministros Luis Caputo (Economía) y Diego Santilli (Interior); y al secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. Podría sumarse también el armador Eduardo “Lule” Menem.

Sin la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la intención es afinar las posiciones de cada actor para intentar conseguir la aprobación del proyecto de “Modernización Laboral”, que aún enfrenta resistencias en diversos sectores.

No solo la Confederación General del Trabajo (CGT) cuestiona varios artículos del proyecto; además, algunos gobernadores —incluso de provincias aliadas— expresaron públicamente objeciones a una de las medidas impositivas incluidas: la modificación de la escala del Impuesto a las Ganancias. La reducción de la alícuota en dos tramos implicaría menor recaudación de un tributo que se distribuye entre las jurisdicciones.

Según publicó Infobae, ante esos reclamos se evalúa ofrecer algún tipo de compensación para que las provincias respalden la reforma que deberá discutirse en el Senado. En Balcarce 50 reconocen las preocupaciones; hay quienes proponen conversaciones con temario abierto adaptadas a cada interlocutor, aunque advierten que la decisión final dependerá de la reunión de esta mañana y de la aprobación estricta de Luis Caputo.

Diego Santilli trabaja en esos contactos con gobernadores desde la primera semana del año. Este viernes debía recibir al peronista Sergio Ziliotto —hasta ahora el único que solicitó reunirse en la Rosada— pero el encuentro se postergó por “problemas personales”. Ziliotto está dispuesto a ser escuchado, aunque ya anticipó diferencias: desde su gobierno sostienen que “en casi todo pierden las provincias, en especial La Pampa”. Santilli también tiene previsto viajar a Salta el próximo lunes para reunirse con Gustavo Sáenz.

En la mesa hay voces reticentes a conceder cambios, señalando que las provincias serían las primeras beneficiadas si se aprueba la reforma. Un alto funcionario afirmó que la compensación llegará por el “crecimiento” de recursos y de la coparticipación, y cuestionó la postura crítica con la ironía de si acaso no apoyan la creación de empleo. Aun así, los representantes provinciales mantienen sus reclamos.

Otro punto a tratar serán las precisiones sobre el llamado a sesiones extraordinarias: el decreto para oficializar las fechas está próximo a ser firmado por el presidente. Además deberán definir el temario, que podría excluir la reforma del Código Penal —cuya redacción estaría lista a comienzos de febrero— con el objetivo de concentrar el trabajo en prioridades, como se hizo en diciembre al posponer ese cambio en favor de la laboral para focalizar en el Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal.

También se evaluarán planteos internos que buscan introducir modificaciones en la redacción final del proyecto impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Esa discusión precederá al análisis técnico que encabezará la abogada Josefina Tajes, del entorno de Bullrich, sobre las propuestas de la oposición dialoguista en la estrategia para reunir las voluntades necesarias.

Con el regreso de vacaciones de algunos integrantes del gabinete, la gestión retoma su ritmo. Además de la visita de Ziliotto y la reunión de la mesa política —adelantada respecto a la fecha inicial del 19 de enero— se esperan intercambios habituales entre los primos Menem, a veces con la participación de Santilli, y el regreso presencial del ministro coordinador, que hasta ahora cumplía funciones de forma remota.

Tras la clarificación de roles luego de las elecciones de medio término, desde varias oficinas de Balcarce 50 sostienen que la dinámica de trabajo funciona pese a diferencias, y que ya permitió la aprobación de los primeros dos objetivos. Además de la reforma laboral, permanece pendiente la sanción de la Ley de Glaciares, un pedido central de varias provincias.

No obstante, algunos actores del entorno advierten una limitación en la ambición legislativa que se fue acotando y adaptando. Un ejemplo es el capítulo XI del Presupuesto, que incluía disposiciones sobre discapacidad, universidades públicas, coparticipación federal, subsidios energéticos y financiamiento del Poder Judicial; finalmente fue excluido de la previsión anual y aun así se presentó como “un triunfo”.

En el Ejecutivo analizan la posibilidad de insistir en varios puntos del capítulo resistido para intentar cumplir con los objetivos del espacio libertario, cuyo líder por ahora no parece cuestionar el desarrollo de los acontecimientos.

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