Las negociaciones para impulsar la reforma laboral han generado tensiones dentro de la cúpula del Poder Ejecutivo, dejando en evidencia posiciones distintas donde se suponía unidad.
Esas discrepancias se hicieron visibles en la reunión de la Mesa Política celebrada hoy en la Casa de Gobierno.
El encuentro estuvo encabezado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y contó con la presencia de los ministros del Interior, Diego Santilli, y de Economía, Luis Caputo; la jefa del bloque de Senadores, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el subsecretario de Gestión, Edaurdo “Lule” Menem; el asesor Santiago Caputo; y el secretario de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, Ignacio Devitt. No asistió Federico Sturzenegger, ideólogo de la iniciativa.
Santilli presentó el posicionamiento de los gobernadores más cercanos a la Casa Rosada, con quienes mantuvo reuniones en los últimos días.
También se abordaron las demandas de la CGT, con la que Bullrich reanudó conversaciones.
La discusión central gira en torno al grado de concesiones que el Gobierno está dispuesto a ofrecer para conseguir los votos necesarios para aprobar la reforma.
En el círculo político libertario hay una división sobre hasta dónde ceder. Una posición considera imprescindible compensar a los gobernadores por la pérdida de ingresos para asegurar consensos, motivo por el que estuvo presente Caputo.
Quienes rechazan esa compensación sostienen que la caída de recaudación por una baja en Ganancias podrá recuperarse mediante una mayor formalización del empleo.
Sin embargo, esa explicación genera dudas: la merma de recursos sería inmediata, mientras que la creación de empleo formal puede tardar en materializarse.
Los puntos de negociación con el sindicalismo se centran en las cuotas sindicales y la ultraactividad, aunque aún no hay una decisión definitiva.
En los próximos días funcionará en el Senado una comisión técnica, encabezada por la asesora afín a Bullrich Josefina Tajes, que trabajará con los bloques que acompañan al oficialismo.
Por otra parte, todo indica que la Ley de Glaciares y la reforma del Código Penal se postergarán para las sesiones ordinarias que comienzan el 1o de marzo.
A Davos
Mientras la Mesa Política definía la estrategia interna, el presidente Milei afinó los detalles de su participación en el Foro de Davos.
Desde su entorno aseguran que la exposición del jefe de Estado en el cónclave económico tendrá un impacto internacional relevante.
Según la organización del foro, Milei hablará el miércoles 21 a las 11.45 hora argentina (15.45 en Davos) en una sesión centrada en la pregunta “¿Cómo podemos cooperar en un mundo en mayor conflicto?”.
Se espera que su discurso destaque las virtudes del capitalismo y los valores occidentales, en continuidad con intervenciones previas pero con mayor énfasis.
Aunque la agenda oficial no está cerrada, se estima que Milei viajará a Suiza el domingo con una comitiva reducida que incluiría a la secretaria General, Karina Milei; al ministro de Economía, Luis Caputo; y al Canciller, Pablo Quirno.
El foro se desarrollará entre el lunes 19 y el jueves 23, y ya se negocian encuentros bilaterales. Además de reuniones con funcionarios, se prevén mesas de trabajo con empresarios, con especial atención al sector energético.
El posible encuentro más esperado es con Donald Trump, quien también asistirá; por el momento no hay una reunión confirmada, aunque se da por probable algún tipo de saludo o cruce breve.
Otro interés clave es una reunión con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva; el organismo informó que aún no cerró la agenda de encuentros de la directora.


