Marlene Eliana Santaella figura entre nueve argentinos incluidos en la lista denominada “the worst of the worst” —los “peores de los peores”— de presuntos delincuentes extranjeros en Estados Unidos, publicada por el US Immigration and Customs Enforcement (ICE). El informe la ubica en Portland, en el estado de Maine, y la señala por los delitos de hurto y recepción de bienes robados.
Santaella, de 30 años, residió en la Ciudad de Buenos Aires antes de viajar a Estados Unidos; tenía domicilio en un pequeño departamento sobre la calle Catamarca, en el barrio de Monserrat. En 2018 percibió planes sociales y, según un informe comercial, en 2022 se registró en la actividad de peluquería ante la vieja AFIP. También trabajó en relación de dependencia en diversas empresas, entre ellas una vinculada al comercio de autos usados.
En la justicia porteña acumula varias causas. Su historial en la Cámara Criminal y Correccional incluye múltiples expedientes, de los cuales al menos dos fueron elevados a juicio. Además, su nombre aparece en otro expediente que concluyó con la condena de dos delincuentes de nacionalidad colombiana.
El primer expediente en el que se la menciona data de 2017 y se tramitó en el Juzgado de Menores N°7; en ese caso intervino un joven del mismo barrio, cinco años menor, como supuesto cómplice. El hecho fue calificado como robo en poblado y en banda y tuvo como víctima a una persona extranjera. Ese expediente fue llevado a juicio.
En 2020 fue acusada en otra causa por robo que se tramitó en el Juzgado N°26 y también fue elevada a juicio en el Tribunal Oral N°1. Al año siguiente volvió a enfrentarse a una acusación por hurto, registrada en el Juzgado N°31, expediente que terminó archivado; en esa causa la víctima era un jubilado de 75 años.
Los ladrones colombianos
Jorge Eduardo Sánchez Puerto y José Alexander Arévalo Laguna, ambos oriundos de Bogotá, fueron condenados en octubre de 2019 por el Tribunal Oral N°29 por asaltar a una familia en un hecho ocurrido ese año en la esquina de Maure y Soldado de la Independencia, junto a dos cómplices no identificados.
La familia se desplazaba en su automóvil cuando los atacantes, a bordo de dos motos —una de ellas una Bajaj Rouser 220— rodearon el vehículo y rompieron las ventanillas. Según la sentencia, uno de los agresores ingresó parcialmente por la ventanilla del conductor, detuvo el motor y sustrajo la llave del automóvil, impidiendo que las víctimas huyeran.
El botín llamó la atención: las víctimas aparentemente habían sido previamente identificadas. Los asaltantes no se llevaron billeteras ni teléfonos, sino las llaves de tres propiedades en San Isidro, junto con varios boletos de compraventa.
Tras el robo, los delincuentes escaparon, pero Sánchez Puerto y Arévalo Laguna cayeron de la moto; fueron perseguidos y detenidos por la Policía de la Ciudad. Luego fueron juzgados: Arévalo recibió una pena de tres años en suspenso y recuperó la libertad, mientras que Sánchez Puerto fue condenado a siete años de prisión, agravado por tres condenas previas que arrastraba desde 2016 en distintos tribunales porteños.
Según la sentencia, la moto Bajaj Rouser utilizada por los acusados estaba registrada a nombre de Marlene Santaella. El juez Rodolfo Goerner ordenó solicitar a la Dirección Nacional del Registro de la Propiedad Automotor las copias del legajo correspondiente y dispuso que, una vez recibidas, se adopten las medidas que correspondan por derecho.


