El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en el Foro Económico Mundial de Davos la suspensión de los aranceles que estaban previstos para varios países europeos y la creación de un “marco para un futuro acuerdo” sobre Groenlandia, lo que supone un cambio en las recientes tensiones con Europa y la OTAN.
Según comunicó en sus redes sociales, tras una “reunión muy productiva” con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ambas partes acordaron avanzar hacia un pacto que incluiría no solo Groenlandia, sino toda la región ártica. Trump afirmó que ese posible acuerdo “será muy beneficioso para Estados Unidos y todos los países de la OTAN” y anunció que, por ese entendimiento, no impondrá los aranceles previstos para el 1 de febrero. En declaraciones a CNBC describió el marco como “un poco complejo” y dijo que su vigencia sería “para siempre”, sin ofrecer más detalles.
Allison Hart, portavoz de Rutte, confirmó la orientación estratégica del encuentro y explicó que los esfuerzos de la OTAN se centrarán en la seguridad del Ártico, en particular entre los siete aliados árticos: Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia. Hart subrayó que las negociaciones con Dinamarca y Groenlandia buscarán impedir que Rusia y China obtengan influencia en la isla.
“Las negociaciones entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos seguirán adelante con el objetivo de garantizar que Rusia y China nunca se afiancen, ni económica ni militarmente, en Groenlandia”, declaró la portavoz de la Alianza Atlántica a Europa Press.
Desde Dinamarca, el ministro de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, reiteró que Groenlandia no está en venta y que su país no aceptará la anexión del territorio por parte de Estados Unidos. “No va a ocurrir; Estados Unidos no se va a hacer con Groenlandia. Es una línea roja”, afirmó Rasmussen en la televisión pública danesa. Al mismo tiempo, consideró positivo que Trump descartara el uso de la fuerza y retirara la amenaza de aranceles, calificándolo como “mensajes positivos”. Rasmussen dijo que el asunto debe resolverse respetando la integridad y soberanía del reino de Dinamarca y el derecho a la autodeterminación del pueblo groenlandés.
En Europa, el anuncio no alteró los planes del Consejo Europeo, que mantiene su cumbre extraordinaria en Bruselas para abordar “los últimos acontecimientos en las relaciones transatlánticas y sus implicaciones para la UE”, según portavoces del bloque. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, celebró la suspensión de los aranceles y destacó la importancia del diálogo entre aliados. El primer ministro interino de Países Bajos, Dick Schoof, valoró positivamente la desescalada y subrayó la necesidad de reforzar la colaboración entre Estados Unidos, Canadá y Europa en la OTAN para hacer frente a las amenazas de Rusia y China en el Ártico.
Las tensiones previas entre Washington y sus aliados europeos habían provocado volatilidad en los mercados y preocupación por una posible fractura transatlántica. El giro de Trump, que reconoció el impacto negativo de su retórica en los mercados y descartó el uso de la fuerza, impulsó un repunte del 1,2% en el índice S&P 500. El gobierno de Groenlandia no hizo comentarios sobre los anuncios.
Paralelamente, la atención internacional se centró en la seguridad en el Ártico y en las medidas de la población groenlandesa, que recibió recomendaciones para almacenar alimentos y equipos ante la posibilidad de una crisis. Trump anunció que presentará en Davos su “Consejo de Paz”, concebido como un organismo permanente para la resolución de conflictos internacionales con un presupuesto de 1.000 millones de dólares, aunque el borrador consultado no menciona Groenlandia ni la reconstrucción de Gaza, objetivo inicial señalado.
(Con información de AFP, EFE, Reuters y Europa Press)


