22 de enero de 2026
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Demis Hassabis revela desafíos y apuestas de la IA en Davos

En Davos, durante el Foro Económico Mundial, un grupo selecto de periodistas de distintos continentes participó en un encuentro privado con uno de los principales referentes en inteligencia artificial.

Antes de la charla, el ambiente se relajó en un cóctel donde la prensa intercambió impresiones; Infobae fue el único medio latinoamericano presente.

Demis Hassabis, director ejecutivo de Google DeepMind, afirmó que la inteligencia artificial general (AGI) se encuentra cada vez más cerca, aunque advirtió que aún son necesarios avances técnicos importantes: “Quizá necesitamos uno o dos grandes avances más para lograr una inteligencia artificial general”.

Hassabis destacó que, pese al escepticismo sobre los límites de los modelos de lenguaje de gran escala (LLM), la industria ha observado mejoras continuas y ha seguido obteniendo rendimiento adicional de las arquitecturas existentes mediante preentrenamiento, posentrenamiento y nuevas metodologías.

Aunque las técnicas actuales permiten optimizar aún más los modelos, alcanzar la AGI exige resolver desafíos pendientes, en particular en memoria, aprendizaje continuo y razonamiento a largo plazo. Señaló la necesidad de que los sistemas sean capaces de almacenar selectivamente lo relevante y ejecutar planes prolongados, emulando capacidades humanas.

Por el momento, dijo, los modelos no pueden personalizarse ni cambiar su estructura después del entrenamiento. “Nos gustaría que los sistemas de IA aprendieran en el mundo real, se personalizaran y evolucionaran con el tiempo; eso aún no está resuelto”, remarcó.

De qué hablamos cuando decimos AGI

Hassabis rechazó definir la AGI como un término de marketing. Para él, la AGI es “un sistema que muestre todas las capacidades cognitivas humanas”: desde la creatividad científica para descubrir nuevas teorías hasta la inventiva artística para crear formas y estilos inéditos.

Distinguió la AGI de la superinteligencia, que implicaría capacidades más allá de cualquier humano. Según su criterio, la AGI debería igualar el alcance humano, no necesariamente superarlo.

¿El fin de la era del teléfono?

En cuanto a aplicaciones concretas, consideró que las gafas inteligentes serán la próxima gran plataforma para la interacción continua con la IA, porque el teléfono no es el formato ideal para ese uso permanente. Indicó que asistentes digitales integrados en gafas ofrecerán experiencias más naturales y que están avanzando en esa dirección con Gemini 3.

Hassabis mencionó alianzas estratégicas con Warby Parker, Gentle Monster y Samsung y anticipó el lanzamiento de nuevos dispositivos “pronto, quizá durante el verano”. El objetivo, dijo, es crear un asistente digital universal presente en múltiples contextos cotidianos y capaz de comprender las necesidades del usuario.

Sobre el modelo de negocio, negó planes inmediatos de incorporar publicidad en la app de Gemini, subrayando que la confianza y la privacidad del usuario son prioritarias. Explicó que la publicidad podría confundir al usuario respecto a las recomendaciones y, por tanto, debe evitarse en la relación entre usuario y asistente.

Problemas filosóficos de la ingeniería

Hassabis reflexionó sobre el impacto de la IA en el trabajo intelectual y señaló que, como en los avances en juegos, la pasión humana puede persistir pese al progreso de las máquinas. Recordó que la capacidad humana para inventar ciencia y herramientas es lo que distingue a nuestra especie.

También abordó las implicaciones psicológicas de la automatización: el propósito y el significado vinculados al trabajo están en juego. Por ello propuso una nueva reflexión filosófica para afrontar estos cambios, esperando que nuevos sentidos emergentes surjan en ámbitos no exclusivamente económicos, como el arte, la exploración o el deporte.

En cuanto a plazos, estimó que la AGI podría llegar en “cinco a diez años”, aunque subrayó que aún faltan descubrimientos sobre arquitecturas y modelos de aprendizaje. Remarcó que el reto es tanto técnico como filosófico.

Concluyó recordando que, aunque la tecnología sea novedosa, el proceso es parte de la conducta humana: la capacidad de crear herramientas y adaptarse ha sido clave en el progreso de la especie.

Demis Hassabis: OBE y Premio Nobel

Sir Demis Hassabis (Orden del Imperio Británico) es investigador en inteligencia artificial, empresario y director ejecutivo y cofundador de DeepMind, compañía creada en 2010 y adquirida por Google en 2014. Bajo su liderazgo, DeepMind desarrolló hitos como AlphaGo, el primer programa en vencer a un campeón mundial de Go, y AlphaFold, que resolvió el problema de predecir estructuras tridimensionales de proteínas, relevante para el desarrollo de fármacos y la investigación biomédica.

En 2024 fue reconocido con el Premio Nobel de Química por su trabajo en predicción de estructuras proteicas. Hassabis ha sido citado extensamente en la literatura científica, es miembro de la Royal Society y de la Royal Academy of Engineering, y fue incluido en la lista de personas más influyentes de la revista Time en 2017 y 2025.

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