La discusión sobre los olores vinculados al escándalo de infidelidad en un hotel de París continuó en los medios. Tras la difusión de la versión de un posible olor a marihuana en el lugar, Wanda Nara retomó la acusación sobre un supuesto olor particular atribuido a María Eugenia “La China” Suárez durante su intercambio de mensajes y declaraciones públicas. En uno de sus posteos escribió: “En cuanto a los olores de tu novia, contados por vos mismo, te digo que no te gastes: los conocés vos y media Argentina”.
El panelista Gustavo Méndez calificó la situación como extensa por ambos lados y señaló que, a su juicio, Wanda muestra una “obsesión” hacia la China Suárez, con referencias que la habrían tildado incluso de drogadicta o de “olorienta”.
Moria Casán intervino defendiendo a María Eugenia y comentó que el olor percibido no le parecía “a humano” sino más bien a cannabis; añadió que ese aroma “no es tan feo” y mencionó que existen perfumes y ambientadores. Otro panelista recordó que Mauro Icardi negó esas imputaciones y sostuvo que, según él, su pareja es “la mujer que mejor huele”.
Casán también elogió la pulcritud de la actriz, afirmando que la había visto “impeque” (impecable) y contrapuso esa imagen con la de otras personas a las que, dijo, se les nota falta de aseo. Relató además una anécdota aportada por bailarines sobre olores persistentes que no se eliminaban con limpieza, y describió esos olores como “nauseabundos, medio cloacales y medio fish”.
El episodio alimenta la controversia pública, con declaraciones cruzadas sobre higiene y percepciones olfativas que prolongan la discusión mediática en torno al caso.


