25 de febrero de 2026
Buenos Aires, 18 C

Expectativas del mercado para la primera emisión del bono en dólares

El Gobierno argentino presentó una estrategia de financiamiento basada en colocaciones periódicas de un nuevo bono en dólares para cubrir obligaciones críticas de mitad de año. Ante el aumento del riesgo país y descartada la reapertura a mercados internacionales, el Ministerio de Economía lanzará el bono con un tope inicial de USD 150 millones por licitación y la posibilidad de ampliar hasta USD 250 millones mediante una segunda ronda. La meta oficial es reunir USD 2.000 millones en los próximos cuatro meses, antes del vencimiento de USD 4.200 millones en julio.

La mecánica contempla subastas con un cupo inicial y una segunda instancia para ampliar el monto si la demanda lo permite. Según Nicolás Cappella, Sales Trader en Grupo IEB, la propuesta es “hasta USD 150 millones por licitación, con una segunda ronda ampliable de USD 100 millones, es decir, hasta USD 250 millones; la idea es captar USD 2.000 millones en ocho licitaciones en aproximadamente cuatro meses”.

Analistas financieros coinciden en que para alcanzar los USD 2.000 millones se necesitarían ocho colocaciones que alcancen el máximo permitido. Salvador Vitelli, Head of Research de Romano Group, explicó que el esquema sería de USD 150 millones en la primera vuelta y USD 100 millones en la segunda, por licitación, y que manteniendo ese tope requerirían ocho colocaciones.

Vitelli añadió que el límite de USD 250 millones busca comprimir la tasa, demostrar demanda internacional y generar un efecto de “fear of missing out” (miedo a quedarse afuera). Destacó además que el bono puede resultar atractivo por sus pagos mensuales y por el coste relativo del canje.

La estrategia oficial atiende la necesidad de garantizar liquidez para afrontar el calendario de vencimientos. El mayor compromiso será en julio por USD 4.200 millones, y las colocaciones buscan asegurar recursos suficientes antes de esa fecha. En febrero ya se efectuaron pagos por más de USD 1.000 millones, lo que presionó la planificación de las próximas emisiones.

Martín Polo, estratega en jefe de Cohen Aliados Financieros, detalló que la fórmula permitiría colocar hasta USD 150 millones por ronda y ampliar otros USD 100 millones en la segunda vuelta, de modo que, con emisiones quincenales y alcanzando el máximo, serían necesarias al menos ocho licitaciones. También advirtió que podrían recibirse ofertas por montos menores o a tasas no aceptables, lo que prolongaría el proceso.

Para el equipo económico, los bonos buscan mostrar capacidad de financiamiento local y reducir presiones sobre las reservas internacionales. Analistas consultados subrayaron que el éxito del plan depende de la respuesta de los inversores y de las condiciones de mercado en cada colocación.

El mecanismo de segunda vuelta otorga flexibilidad: si la demanda supera lo esperado, el cupo puede ampliarse hasta el tope de USD 250 millones; en caso de menor interés, las condiciones pueden ajustarse para preservar la estabilidad del proceso.

El antecedente de pagos recientes, como el desembolso de más de USD 1.000 millones en febrero al Fondo Monetario Internacional, refuerza la necesidad de anticipar la obtención de recursos. La secuencia de subastas quincenales, la posibilidad de ampliar montos y la meta de USD 2.000 millones conforman una estrategia de gestión de la deuda en dólares orientada a cubrir los vencimientos próximos.

Analistas destacan que los pagos de intereses mensuales y el costo relativo del canje pueden favorecer la aceptación de los nuevos bonos entre inversores. El Gobierno apuesta a que la combinación de instrumentos y una comunicación clara sobre los objetivos permita cumplir el calendario de vencimientos previsto.

Artículo anterior

Japón desplegará misiles tierra-aire cerca de Taiwán ante la amenaza militar china

Artículo siguiente

Japón desplegará misiles tierra-aire cerca de Taiwán por amenaza china

Continuar leyendo

Últimas noticias