Israel reabrirá de forma parcial el cruce de Rafah, que une la Franja de Gaza con Egipto, este domingo tras meses de control y demandas de organizaciones humanitarias. El paso será “limitado” y se habilitará únicamente para el movimiento de personas.
Rafah, considerado un punto clave para el tránsito de civiles y la entrada de ayuda humanitaria, estaba cerrado desde mayo de 2024, cuando las fuerzas israelíes tomaron el control durante el conflicto con el grupo Hamas, salvo una reapertura reducida a principios de 2025.
Israel condicionó la reapertura a la recuperación de los restos de Ran Gvili, el último rehén israelí en Gaza. Tras la localización y el enterramiento de sus restos en días recientes, se confirmó la reapertura del cruce.
El organismo israelí COGAT, dependiente del Ministerio de Defensa y responsable de los asuntos civiles en los territorios palestinos, informó que “el cruce de Rafah se abrirá este próximo domingo (1 de febrero) en ambas direcciones, sólo para un movimiento limitado de personas”. El paso se coordinará con Egipto, exigirá autorización de seguridad previa por parte de Israel y será supervisado por una misión de la Unión Europea.
Persisten dudas sobre cuántas personas podrán cruzar y si se autorizará el regreso a Gaza. Fuentes fronterizas citadas por la agencia AFP indicaron que el domingo se dedicará principalmente a preparativos y a ajustes logísticos, y que inicialmente se permitirá el paso de personas heridas.
Se espera una reapertura más regular el lunes, aunque no hay un acuerdo definitivo sobre el número de palestinos que podrán entrar o salir.
La situación es especialmente crítica para quienes requieren atención médica fuera de Gaza. Mohammed Shamiya, de 33 años y paciente renal, afirmó: “Estoy esperando a cada momento la apertura del cruce terrestre de Rafah”.
Safa al-Hawajri, de 18 años y beneficiaria de una beca para estudiar en el extranjero, espera con expectativa la reapertura: “Estoy esperando con la esperanza de cumplir mi ambición, que está ligada a la reapertura del cruce”, dijo.
La reanudación de las operaciones en Rafah facilitará la entrada del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), un organismo tecnocrático de 15 miembros creado para gestionar la gobernanza cotidiana de los 2,2 millones de habitantes del territorio. Este comité operará bajo la supervisión de la denominada Junta de la Paz, presidida por el mandatario estadounidense Donald Trump.
Fuentes del servicio de seguridad egipcio dijeron el sábado a EFE que, en última instancia, el acceso de personas a Gaza por el cruce de Rafah quedará bajo control militar israelí. El Ejército israelí mantendrá puestos de control para todos los que crucen la frontera.
Según la información proporcionada por una fuente anónima, Israel supervisará también la salida de palestinos y las operaciones del punto de control de forma remota, mediante funcionarios de seguridad ubicados en una sala de operaciones.
Cualquier persona que desee entrar o salir de Gaza necesitará un permiso egipcio, y las autoridades de Egipto enviarán previamente los nombres al servicio de seguridad interna israelí, Shin Bet, para su aprobación.
La fuente precisó que quienes salgan de Gaza no serán sometidos a controles físicos directos por parte de las fuerzas israelíes; ese proceso quedará a cargo de una delegación de la Unión Europea y de funcionarios palestinos. No obstante, se implementarán sistemas de reconocimiento facial para verificar identidades, además de sensores, detectores de metales y revisiones individuales.
Una vez superados los controles, incluidos los militares israelíes, las personas podrán desplazarse “más allá de la línea amarilla”, es decir, fuera del área bajo control del ejército de ocupación israelí.
(Con información de AFP y EFE)


