El hecho ocurrió hace unos días en Agustín Ferrari; la intervención de una vecina impidió que a un menor le robaran la mochila.
Esta situación plantea cómo abordar los delitos de baja escala que, aunque no siempre implican grandes pérdidas materiales, generan temor y malestar en las víctimas; con frecuencia afectan a personas vulnerables, como ancianos, mujeres y niños.
La semana pasada, en el partido de Merlo —en la intersección de Las Dalias y Arata, en Agustín Ferrari— un menor circulaba en bicicleta cuando fue abordado por dos sujetos en moto que lo acorralaron contra una pared.
Uno de los ocupantes descendió y, mediante amenazas verbales, obligó al niño a entregarle la bicicleta. Luego la cargó en la moto y ambos se dieron a la fuga.
La intervención de una vecina, que dio aviso a gritos, impidió además que le quitaran la mochila al menor. La mujer y su familia ayudaron al niño, que regresó a su casa visiblemente afectado.
No se han reportado detenidos hasta el momento; el episodio refuerza la percepción de inseguridad en la zona y subraya la necesidad de medidas de prevención y protección para evitar que se repitan hechos similares.


