Lucas Finocchio
Estudiantes venció 1-0 a Sarmiento con un gol de Alexis Castro y se ubicó entre los primeros de la Zona A del torneo Apertura. La victoria quedó en segundo plano por la despedida de Eduardo Domínguez: el entrenador recibió una ovación y la emoción fue protagonista en la noche en el estadio UNO.
El partido tuvo dos caras. En los primeros minutos Sarmiento impuso mayor intensidad y protagonismo, presionando en la salida y dominando gran parte del juego, pero sin generar peligro claro sobre el arco de Fernando Muslera. Estudiantes sufrió desconexiones entre líneas, con los volantes perdiendo continuidad y las llegadas ofensivas siendo escasas. Tomás Palacios mostró proyección desde atrás, pero no alcanzó para producir ocasiones nítidas.
El árbitro, Andrés Merlos, protagonizó decisiones tempranas que generaron malestar entre los hinchas locales, como una amarilla a González Pírez y otras jugadas que algunos consideraron favorables al visitante. Pese a eso, Estudiantes tuvo una aproximación destacada en la primera parte con un cabezazo de Guido Carrillo tras un tiro libre de José Sosa, balón que controló el arquero Javier Burrai. Gastón Benedetti por la izquierda y la buena labor defensiva de Palacios fueron de lo más rescatable en el primer tiempo.
A los 32 minutos se produjo la salida de José Sosa por una molestia en el sóleo derecho; ingresó Tiago Palacios para aportar mayor profundidad por las bandas. El primer tiempo terminó con pocas situaciones y con Estudiantes intentando llegar al descanso con ventaja sin éxito.
En el complemento, Sarmiento volvió a inquietar en los primeros minutos con un disparo que dio en el travesaño y otra chance que el arquero controló. Sin embargo, el gol llegó para Estudiantes: tras una jugada colectiva y conducción de Carrillo, un error defensivo del rival permitió un desborde por la izquierda y, con un centro de Pérez, Alexis Castro definió de media distancia para abrir el marcador y poner el 1-0.
Ese tanto despertó al equipo local, que subió la presión y buscó manejar el juego con mayor intensidad. El entrenador realizó cambios para reforzar el mediocampo y la ofensiva: entraron Amondarain por Tobio Burgos y Mancuso por Meza; más adelante, Aguirre y Cetré le dieron aire al ataque. El partido perdió ritmo en la segunda mitad, con ambos equipos alternando la posesión pero sin generar peligro contundente en los minutos finales.
El pitazo final llegó entre los cantos y los homenajes a Domínguez. Estudiantes ganó por la mínima, cortó la racha negativa y estiró su invicto a 12 partidos sin derrotas. Ahora deberá concentrarse en su próximo compromiso, ante Newell’s en Rosario, en lo que será el inicio de la etapa posterior a la era de Eduardo Domínguez. El equipo tendrá que rearmarse y sostener el esfuerzo para afrontar las tres competencias que disputará durante el año.

