Cande Tinelli contó en sus historias de Instagram que, mientras estaba en un bar poco antes de acudir a un médico para borrar definitivamente dos tatuajes en el rostro, se sintió incómoda porque personas en la calle le sacaban fotos sin su consentimiento. Molesta, grabó a quienes la incomodaban y aprovechó para reflexionar sobre el costo de la fama por ser hija de Marcelo Tinelli.
La influencer explicó que no eligió ser conocida y que esa exposición le resulta difícil de manejar. Dijo que no pasa desapercibida cuando le sacan fotos y pidió que, por educación, la gente se acerque y pregunte en lugar de tomar imágenes a escondidas. También señaló que no puede simplemente “hacerse la indiferente”: tiene fobia social desde la infancia y en algunas etapas sufrió tanto miedo y pánico que le impedía salir a la calle.
Además criticó que esas fotos se suban a cuentas de chimentos, como mencionó a @gossipeame, para “escarchar” a alguien que está intentando llevar una vida normal. Calificó esa práctica como muy desagradable y reiteró su deseo de poder transitar espacios públicos sin ser molestada.
(Nota: texto basado en una publicación de Revista Paparazzi.)

