La Justicia de La Plata ordenó la liberación de los padres de la beba de Ensenada que ingresó en grave estado al Hospital Gutiérrez y murió poco después, aunque la investigación por abuso y abandono de persona sigue abierta.
El hecho, ocurrido en Villa Catella, Ensenada, trascendió cuando la niña, de un año y dos meses, fue recibida en el hospital en estado crítico y falleció posteriormente.
Los padres habían sido detenidos acusados de “abandono de persona seguido de muerte” y fueron capturados en la vivienda familiar ubicada en la calle 127 entre 35 y 35 bis. La justicia también ordenó peritajes en tres domicilios del mismo lote donde vivían otros familiares que participaron en el traslado al hospital; esas personas quedaron en libertad tras las primeras medidas.
La causa está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 8, dirigida por Martín Almirón. Según informó el medio local 0221, el fiscal solicitó la liberación de los progenitores tras incorporar nuevas pruebas, entre ellas una segunda autopsia realizada por la Asesoría Pericial y la ampliación de las declaraciones de las médicas que atendieron a la menor.
Los primeros estudios forenses no determinaron de forma concluyente la existencia de abuso sexual; sí se consignaron lesiones cuya naturaleza continúa bajo análisis y requiere estudios complementarios.
El defensor Gonzalo Escaray afirmó que la resolución tiene carácter procesal y no implica el cierre del expediente ni una resolución sobre la eventual responsabilidad penal de los imputados. Señaló que la investigación continúa y que sus asistidos colaborarán con las diligencias, y explicó que la decisión judicial responde a la falta de elementos suficientes para sostener una prisión preventiva, sin que ello implique la desvinculación de los padres de la causa.
La hipótesis principal maneja la posibilidad de que la muerte esté vinculada a un reflejo vasovagal —un cuadro que provoca una brusca caída de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial— y que, según pericias, ese reflejo podría haberse desencadenado en el contexto de un abuso. Por ese motivo se siguen recabando pruebas para esclarecer si hubo abuso y si este fue la causa de la muerte, según fuentes judiciales.
Las médicas que intervinieron en la atención aportaron su testimonio al expediente, el cual fue ampliado recientemente a pedido de la fiscalía.
Acusaron a médicas de un hospital de Neuquén por la muerte de una recién nacida
La semana pasada se formalizó la acusación contra cuatro profesionales del Hospital Castro Rendón de Neuquén por la muerte de una recién nacida ocurrida el 21 de enero de 2023. En una audiencia de formulación de cargos en la Ciudad Judicial, el fiscal Andrés Azar imputó a las acusadas por actuar con impericia, negligencia y falta de diligencia en la atención obstétrica y neonatal a una paciente de 39 semanas de gestación.
La Fiscalía calificó los hechos como homicidio culposo, al considerar que omisiones y actuaciones inadecuadas durante la atención contribuyeron al fallecimiento de la recién nacida alrededor de las 15 de ese día, en el principal centro de salud pública de la provincia. El proceso involucra a cuatro mujeres identificadas como A. P., N. M., L. G. y E. S. M., que se desempeñaban como médicas y licenciadas en obstetricia y pediatría en el hospital.
Según el fiscal, la ginecóloga A. P. intervino en la cesárea y ordenó la finalización del embarazo por inducción sin una causa obstétrica que la justificara. Además, se le atribuye haber omitido el monitoreo fetal intraparto durante un periodo crítico de más de tres horas, no registrar adecuadamente las prácticas realizadas y confeccionar con demora el parte quirúrgico, lo que, según la investigación, vulneró protocolos para partos de alto riesgo.
En cuanto a N. M., licenciada en obstetricia, la fiscalía sostiene que participó en la administración de oxitocina sin realizar monitoreo fetal simultáneo y sin dejar constancia en la historia clínica de las evaluaciones periódicas del estado fetal, lo que habría dificultado el seguimiento y la toma de decisiones en tiempo real.
La pediatra L. G., responsable de la atención neonatal inmediata, recibió a la recién nacida con signos de depresión severa y aspiración meconial; sin embargo, se le imputa no haber efectuado maniobras avanzadas de reanimación ni haber dispuesto el traslado inmediato a terapia intensiva neonatal, además de no registrar debidamente la evolución clínica.
Finalmente, a la licenciada en obstetricia E. S. M. se le atribuye no haber realizado los controles de signos vitales maternos y fetales durante un período considerado crítico.

