El Ministerio de Justicia de la Nación inició una nueva etapa con Juan Bautista Mahiques como ministro y Santiago Viola como secretario. En la estructura política que acompaña a la gestión hay una presencia destacada de Karina Milei, quien ha buscado ampliar su influencia en asuntos judiciales.
Tras el anuncio de cambios en el área de Justicia realizado por Javier Milei, se llevaron a cabo reuniones para coordinar la transición entre la gestión anterior y la entrante. Una de las decisiones de la nueva administración fue solicitar la renuncia de casi todos los titulares de los organismos que dependen del Ministerio.
“Se les pidió la renuncia a los titulares”, afirmó una fuente a Infobae. Del conjunto de organismos bajo la jurisdicción del Ministerio, en cuatro se solicitó la renuncia: el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH), la Oficina Anticorrupción, la Oficina de Bienes Recuperados y la Unidad de Información Financiera (UIF).
La Procuración del Tesoro, por ahora, queda fuera de los cambios. Desde el entorno oficial señalaron que se trata de un área sensible que lleva causas relevantes para el Estado, por lo que no está prevista su modificación inmediata.
También se dispusieron cambios en el Instituto General de Justicia (IGJ): Mahiques decidió pedir la renuncia de su titular, Daniel Vítolo. La IGJ es un actor clave en el conflicto que el Gobierno mantiene con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Hace días, la IGJ solicitó al Ministerio de Justicia la designación de veedores en la AFA para informar sobre los estados contables y financieros de 2025, sobre operaciones y vínculos con distintas empresas nacionales y extranjeras —incluidas TourProdEnter LLC y el Grupo Sur Finanzas— y sobre personas como Javier Faroni, Erica Gillette y Ariel Vallejo, además de todo lo relativo a la creación de la Universidad de la AFA (UNAFA).
La UIF, considerada también un área sensible, había tenido cambios a comienzos de año con la salida de Paul Starc y la asunción de Ernesto Gaspari. El organismo dictó una resolución que ajustó los controles sobre el financiamiento de armas y participó en una revisión del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que estuvo encabezada por el entonces secretario de Justicia, Sebastián Amerio.
Los movimientos responden, según fuentes oficiales, al cambio de gestión en el ministerio. Desde distintos sectores del Gobierno aseguraron que era esperable una revisión general del organigrama y de las autoridades: corresponde al ministro evaluar las áreas y los posibles cambios que considere necesarios.
Con la salida de Mariano Cúneo Libarona se aguarda un decreto que formalice el reemplazo de Amerio por Viola. El mismo relevo se replicará en el Consejo de la Magistratura, donde el Poder Ejecutivo tiene un representante único que, por costumbre, suele ser el viceministro de Justicia.
No descartan una posible reubicación de Amerio en otro puesto dentro de la administración. Personas de su entorno señalaron que el Presidente lo valora y que podría recibir otra función de relevancia en el organigrama estatal.
La transición entre Cúneo Libarona y Mahiques se desarrolló de manera reservada semanas atrás; pocos colaboradores sabían de los encuentros. El Presidente conoció personalmente a Mahiques, quien había tenido reuniones previas con la hermana presidencial, decisiva en su designación para el cargo.
Ambos se reunieron horas antes de la jura que Mahiques realizó en el Salón Blanco de la Casa Rosada, y él aprovechó para encontrarse por primera vez con buena parte de sus nuevos colegas del Gabinete.
Entre las reuniones recientes, una de las más relevantes tuvo lugar en el primer piso de la Casa Rosada, en el Salón Martín Fierro, donde funciona el despacho de Santiago Caputo. Esta tarde, Viola se reunió con el asesor presidencial para terminar de definir aspectos secundarios de la transición.
“Ambos se juntaron para ver las mejores formas de avanzar en la transición”, indicó una fuente que conoció los temas tratados en el encuentro entre Caputo y Viola.
En esa reunión se alcanzaron varios consensos. Coincidieron en mantener las ternas propuestas por el Consejo de la Magistratura (para jueces) y por el Ministerio Público Fiscal (para fiscales), con la prioridad de impulsar la mayor cantidad posible de pliegos en el corto plazo. También se habló de la designación de veedores en la AFA, que se habría concretado el miércoles.
Según lo informado, este año no está previsto avanzar en las designaciones para la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ni en los cargos de Procurador General, Defensor del Pueblo y Defensor General, ya que todos requieren mayoría absoluta del Senado (dos tercios). En la Casa Rosada prefieren priorizar los pliegos que se pueden aprobar con mayoría simple para ir reduciendo vacantes.

