Las bolsas asiáticas abrieron con fuertes pérdidas tras el avance del petróleo por encima de 100 dólares por barril, su nivel más alto en casi cuatro años.
En la apertura, el índice Kospi de Corea del Sur retrocedía un 6,7% y el Nikkei 225 de Tokio perdía alrededor de un 5,8%, después de registrar caídas superiores al 6% al inicio de la jornada.
El Kosdaq, índice tecnológico y de mediana capitalización de Seúl, se dejaba un 5,43%.
Entre los grandes valores, Samsung Electronics caía un 8,66% y SK Hynix registraba una caída de magnitud similar. Hyundai Motor retrocedía un 9,76% y Kia un 8,92%. LG Energy Solution bajaba un 5,3% y Doosan Enerbility un 2,55%.
En el sector de defensa y aeroespacial, Hanwha Aerospace perdía alrededor de un 1,62%, Korea Aerospace Industries retrocedía un 6,11% y el astillero Hyundai Heavy Industries caía un 0,9%.
Las caídas se extendían a otros mercados de la región: las bolsas de Australia y Nueva Zelanda registraban descensos superiores al 3%.
En el mercado energético, el barril West Texas Intermediate (WTI) cotizaba en 106,80 dólares, con un avance del 17,4%, mientras que el Brent se situaba en 107,20 dólares, una subida del 15,65%.
Otras referencias de mercado ubicaban al Brent en 109,46 dólares por barril y al crudo de referencia estadounidense en 107,37 dólares; ambos valores rondaban un 18% por encima del cierre del viernes.
Los precios del crudo alcanzaron su nivel más alto en más de tres años y medio, impulsados por la implicación de importantes países productores en el conflicto y por las interrupciones en las exportaciones desde el Golfo Pérsico. El repunte responde, en parte, a la paralización del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz desde el estallido de la guerra en Irán; por esa vía transita cerca del 20% del petróleo y gas mundial.
El conflicto afecta con particular severidad a Japón, que depende en un 95% del crudo importado desde Oriente Medio, y a Corea del Sur; ambos están entre los mayores compradores a nivel global.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, recordó que el país dispone de reservas estratégicas equivalentes a 254 días de consumo local y señaló que se estudia liberar parte de esos stocks para mitigar el impacto. Corea del Sur, cuarto mayor importador mundial de petróleo, también evalúa medidas para garantizar la estabilidad energética.
En paralelo, las principales bolsas de China y la de Hong Kong registraban caídas al inicio de la jornada: Shanghái bajaba un 0,62% y Shenzhen un 1,78% tras el fin de semana.
En el último año, la Bolsa de Shanghái acumuló una revalorización del 22,5% y la de Shenzhen del 30,9% en el mismo periodo. El índice de referencia de Hong Kong, el Hang Seng, anotaba un retroceso del 2,65% pocos minutos después de la apertura.
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