26 de abril de 2026
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Nuevo hogar y oportunidades para 372 jóvenes en alto riesgo en Costa Rica

La primera torre de Torres Espíritu Santo representa un avance significativo en Costa Rica al ofrecer a 372 jóvenes en situación de alto riesgo social un espacio seguro y digno. El nuevo complejo, inaugurado este sábado en el sur de San José por la Asociación Obras del Espíritu Santo, responde a las necesidades de adolescentes que salen del sistema de protección sin redes familiares ni alternativas de apoyo.

El edificio de siete pisos fue concebido para algo más que alojamiento temporal: dispone de habitaciones, áreas comunes, sistemas de seguridad y programas de formación integral pensados para facilitar la transición a la vida adulta y reducir el riesgo de que los jóvenes terminen sin vivienda.

Al acto asistieron representantes de distintos sectores políticos, entre ellos el presidente en funciones, Rodrigo Chaves, y la presidenta electa, Laura Fernández.

La iniciativa es impulsada por el padre Sergio Valverde, quien, junto a una red de voluntarios, donantes particulares y comunidades, lideró durante años la recaudación de fondos mediante campañas y eventos masivos.

Según el informe oficial, la inversión supera los 19 millones de dólares, monto que refleja el compromiso de diversos actores de la sociedad costarricense con el futuro de las nuevas generaciones.

“Es una oportunidad maravillosa; nada de esto se habría logrado sin la voluntad y el cariño de la gente”, declaró Pablo Vargas, representante de la asociación, en declaraciones reproducidas por Teletica.

Un modelo de integración social

El proyecto busca romper los ciclos de pobreza y exclusión que afectan a jóvenes en comunidades vulnerables. La organización informó que el espacio ofrecerá alojamiento, acceso a educación, capacitación laboral y acompañamiento integral, elementos considerados clave para una integración social real y sostenible.

La construcción de la primera torre implicó varios años de trabajo y contó con el respaldo de empresas privadas, instituciones públicas y organizaciones sociales.

Entre las contribuciones más importantes figura la donación de tres terrenos por parte del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), valorados en aproximadamente ₡247 millones (unos 543 000 USD).

La presidenta del INVU, Gabriela Madrigal, explicó que la entrega de los terrenos fue posible tras más de una década de gestiones y con el aval de la Junta Directiva y una ley de la República.

En la ceremonia inaugural también se colocó la primera piedra de una segunda torre, que estará destinada a mujeres jóvenes, lo que ampliará el alcance e impacto del proyecto en los próximos años.

El acompañamiento integral es el eje central de la propuesta: no se trata solo de infraestructura, sino de abrir oportunidades para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes.

El esfuerzo conjunto de voluntarios, donantes, empresas y el sector público evidencia una apuesta por cambiar trayectorias de vida y construir un futuro más inclusivo.

La bendición del padre Sergio Valverde y el reconocimiento al respaldo ciudadano cerraron la jornada, en la que se renovó el llamado a mantener el apoyo a iniciativas orientadas a la niñez y la juventud costarricense.

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