El Senado se prepara para tres jornadas intensas a partir de mañana, con una agenda que incluye la posibilidad de una sesión el jueves —a confirmar— y un temario que, en apariencia, no genera grandes conflictos. Sin embargo, la atención de los negociadores estará puesta en si el oficialismo decide convocar por separado varios proyectos vinculados con Ficha Limpia, mientras desde la Casa Rosada impulsan una reforma electoral enviada semanas atrás cuyo objetivo principal es modificar las PASO, iniciativa que hoy no tiene los votos necesarios en el Congreso.
La definición sobre ese punto, que se tensó por la postura del Ejecutivo —no tanto por la Cámara alta, según Patricia Bullrich—, debería concretarse en el día de hoy, con un posible pedido del presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, el libertario fueguino Agustín Coto, para abrir la discusión de un tema sensible que había quedado trunco por márgenes mínimos hace un año.
En esa oportunidad, los misioneros del bloque Renovador, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, cambiaron su posición —habían declarado públicamente que apoyarían— y el proyecto fue rechazado. Ambos responden al ex gobernador y líder provincial Carlos Rovira. Ahora intentan reivindicarse como si nada hubiera pasado, aunque, a diferencia de la sesión controvertida de 2025, esta vez sus apoyos en el Senado no serían indispensables.
La expectativa en torno a Ficha Limpia demoró otras decisiones previstas para la semana. Por ejemplo, La Libertad Avanza busca agilizar un dictamen sobre una ley que protege la propiedad privada, que se analiza en un plenario de Asuntos Constitucionales y Legislación General. Coto deberá convocar nuevamente y necesita las firmas de sus aliados para firmar el despacho de mayoría. Los principales reclamantes de que avance Ficha Limpia son PRO, UCR y diversas bancadas provinciales.
En ese marco, Bullrich cedió y se eliminará en un solo paso el capítulo relativo al Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP). Fue una fuerte derrota para el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que criticaba el manejo nacional del sistema y proponía delegarlo a las provincias. Detrás del debate hay además montos millonarios en juego. En paralelo, los gobernadores promueven que las limitaciones sobre la venta de tierras a extranjeros queden bajo su jurisdicción, lo que expone contradicciones sobre responsabilidades.
Las bancadas que facilitan la sanción de los proyectos del Gobierno también aguardan el envío de más pliegos judiciales. Si llegara un nuevo lote, esos nombramientos podrían ingresar y tomar estado parlamentario en la sesión prevista para el jueves. En definitiva, la resolución de varios asuntos dependería de la anuencia de la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, una variable que sigue siendo incierta.
Mientras se dirimen estas cuestiones de cara al miércoles, lo que sí está confirmado para mañana es la conformación de cuatro comisiones bicamerales, entre las que destacan la que controla el funcionamiento de los organismos de inteligencia y la de Trámite Legislativo, encargada de revisar los decretos de necesidad y urgencia (DNU). Ese control le generó dificultades al Gobierno en la primera mitad de la gestión de Javier Milei.
Asimismo, el martes al mediodía —a las 14— continuará el plenario de las comisiones de Salud y de Legislación General para tratar otra iniciativa impulsada por la Casa Rosada: las modificaciones a la ley de salud mental. Hace unos días se cerró una lista con cerca de 60 expositores y resta definir la mecánica que adoptará La Libertad Avanza para que todos los invitados puedan intervenir.
En el primer encuentro declaró la directora de abordaje integral de salud mental, Liliana González, quien evaluó que, tras 15 años de vigencia, la ley no está funcionando adecuadamente. Según la funcionaria, las reformas buscan prevenir suicidios y agresiones graves a terceros provocadas por la falta de acceso a tratamientos apropiados, por lo que se justifican internaciones involuntarias y la definición de la prevención, la rehabilitación y la recuperación como niveles prioritarios de atención.

