12 de marzo de 2026
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Senadores de la UCR y santiagueños renuncian al aumento de dieta

El aumento acordado en las dietas de los senadores, que suma cerca de un 12% acumulado entre diciembre pasado y abril próximo, está provocando reacciones entre los distintos sectores de la Cámara Alta.

Tras la publicación de Infobae, que informó que a partir de abril la dieta de los senadores rondaría los 11 millones de pesos brutos, varios legisladores anunciaron que no la aceptarían.

El primer bloque en manifestarse fue La Libertad Avanza, que comunicó su rechazo al incremento. No es la primera vez que ese espacio se pronuncia en ese sentido: ya había anunciado lo mismo en el aumento anterior. No obstante, la resolución interna tendrá matices, ya que solo 5 de los 21 integrantes del bloque provienen de la conformación previa y los 16 restantes asumieron en diciembre con una dieta superior a los 10 millones de pesos brutos.

El bloque de la UCR en el Senado informó que acompaña la postura de LLA y, mediante un comunicado, expresó su negativa a percibir los aumentos resultantes de las paritarias del personal legislativo. Señalaron que, aunque consideran necesarios esos ajustes para acompañar a los trabajadores que permiten el funcionamiento del Congreso, los incrementos no deberían traducirse en mejoras salariales para los legisladores, en consonancia con un marco de moderación social.

Además, los tres senadores por Santiago del Estero —Elia Esther del Carmen Moreno y Gerardo Zamora, del Frente Cívico por Santiago; y José Neder, del bloque Justicialista— presentaron una carta formal renunciando al aumento.

En los pasillos del Senado se tomaron con humor los comunicados de rechazo y la cadena de adhesiones. Un asesor con larga trayectoria comentó que la medida tiene un componente simbólico y mediático.

“No se puede renunciar a la dieta; en todo caso, pueden cobrarla y donarla, es más un gesto simbólico”, dijo ese asesor con experiencia en la Cámara.

Explicó que la dieta se establece por ley mediante módulos cuyo valor se suma para integrar el total. Por eso, la administración no puede recortar montos: la alternativa sería cobrar y luego donar lo recibido.

En la misma línea, la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, aclaró que no interviene en la definición de los porcentajes de aumento y recomendó que quienes no quieran percibirlo consideren donarlo; en definitiva, lo calificó como una decisión personal de cada legislador.

En su cuenta de X Villarruel sostuvo que, como vicepresidenta, no tiene facultades para decidir cuánto cobran los senadores ni la cantidad o sueldos de sus asesores. Agregó que, como alternativa, propuso destinar el monto del aumento a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, según el convenio firmado, y dejó la decisión al criterio individual de cada senador.

Desde el bloque radical, ante la consulta sobre si finalmente cobrarán el aumento tras haber anunciado que no lo aceptarían, señalaron que están evaluando opciones; en la práctica, la intención sería cobrarlo y, eventualmente, donarlo.

Diputados

Mientras en el Senado se suceden las declaraciones de renuncia simbólica, los diputados advierten que ni siquiera cuentan con esa posibilidad formal.

El incremento acordado para el personal del Palacio Legislativo impacta en la dieta de los senadores pero no en la de los diputados, lo que ha generado reclamos en la Cámara Baja.

Con el acuerdo oficializado en las últimas horas, los miembros de la Cámara Alta pasarían a cobrar en bruto el doble de lo que perciben los diputados. Si no se modifica el esquema, en abril la dieta de los senadores superaría los 12 millones de pesos brutos, frente a aproximadamente 6,5 millones para los diputados.

La modificación podría depender de una decisión del presidente de la Cámara de Diputados; sin embargo, desde el despacho del diputado Menem explicaron que el incremento fue acordado “solo para los empleados, como lo hizo el Poder Ejecutivo Nacional”.

La diferencia salarial motivó quejas de algunos diputados, que sostienen que afrontan gastos similares a los de los senadores: viajes desde sus provincias, alojamiento y manutención en Buenos Aires, y permanencias prolongadas en la ciudad. Varios parlamentarios señalaron que, en algunos casos, deben dormir en sus despachos por dificultades económicas.

El acuerdo que modificó los ingresos de los senadores, según lo adelantado por Infobae, contempla un 2% retroactivo a diciembre pasado; 2,2% acumulativo desde el 1 de enero; otro 2% en febrero; 1,7% en marzo; y 1,5% desde abril, sumando en total un incremento acumulado de poco más del 12%.

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