La ONG Prisoners Defenders informó que ocho presos por motivos políticos fueron excarcelados en Cuba, y elevó así a ocho la cifra de liberados tras el anuncio oficial de un proceso para poner en libertad a 51 reclusos.
Estas primeras excarcelaciones ocurrieron al mismo tiempo que se confirmó la existencia de un diálogo entre autoridades cubanas y representantes de la administración de Estados Unidos.
Según Prisoners Defenders, las personas liberadas no son figuras opositoras de alto perfil, sino ciudadanos que participaron en las protestas del 11 de julio de 2021.
Entre los excarcelados figura Adael Jesús Leyva Díaz, de 29 años, condenado a 13 años por sedición; tras su salida del presidio de trabajos forzados Zona 0 del Combinado del Este, regresó a su domicilio en el barrio habanero de Arroyo Naranjo y declaró estar contento de reunirse con su familia.
Leyva Díaz indicó que deberá buscar empleo para mantener a sus hijos y cuidar a su madre, y precisó que la salida no implica la extinción de la pena, sino la concesión de un beneficio condicionado.
Prisoners Defenders aclaró que estas excarcelaciones no constituyen indultos, sino permisos temporales bajo vigilancia, sujetos al cumplimiento de condiciones y a la obligación de mantener buena conducta hasta completar la sanción.
El informe mensual de la organización señala que Cuba cerró febrero con 1.214 personas encarceladas por motivos políticos, la cifra más alta registrada desde el inicio del monitoreo penitenciario de la ONG.
Los beneficiados por las excarcelaciones tienen entre 26 y 52 años, son todos varones y habían recibido penas de entre 9 y 14 años por delitos como atentado, desacato, desórdenes públicos, sabotaje y sedición.
Amnistía Internacional criticó el uso de presos políticos como instrumentos en negociaciones y pidió la liberación inmediata e incondicional de todas las personas encarceladas por motivos políticos en Cuba. La organización Justicia 11J sostuvo que la solución compatible con los derechos humanos es la liberación plena e incondicional de esos detenidos.
Las excarcelaciones en la isla han ocurrido anteriormente tras gestiones diplomáticas en las que el Vaticano ha actuado con frecuencia como mediador.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, mantuvo el 28 de febrero una reunión en el Vaticano con el papa y con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado.
Ocho días antes, el embajador de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, viajó a Roma y se reunió con Paul Richard Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados.
La última excarcelación masiva en Cuba se registró en enero de 2025, cuando 553 personas recuperaron la libertad en el marco de un acuerdo con la administración estadounidense del entonces presidente Joe Biden, facilitado por la mediación del Vaticano.
En ese momento, la Casa Blanca retiró a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo; posteriormente, con la llegada de Donald Trump a la presidencia, el acercamiento diplomático se interrumpió y Washington volvió a incluir a Cuba en esa lista.
Javier Larrondo, presidente de la ONG, señaló a Infobae que la represión continúa siendo una constante frente a cualquier expresión de descontento.
Según Larrondo, las cifras muestran una tendencia de criminalización de la libertad de expresión y la persecución de quienes reclaman cambios políticos, así como un uso de la represión como herramienta de control.
(Con información de EFE)



